La respuesta del dueño del coche es poesía
Guerra en el parking
Épico intercambio de mensajes entre el dueño de un BMW y un vecino: «Menos drama»
Este intercambio de mensajes entre vecinos puede calificarse de poesía urbana, nunca nadie dijo tanto con tan pocas palabras
Los episodios vecinales parecen no tener fin, aunque parezca mentira los garajes son motivo constante de discusión. Por un lado, hay vecinos que creen tener derechos adquiridos por haber hecho las cosas mal durante años, mientras que hay otros que se creen que pueden meter en su plaza un portaviones aunque no quepa.
Hace sólo unos meses informábamos de un edificio madrileño en el que uno de los vecinos había mandado tapiar un vehículo en su plaza de garaje para no dejarle salir por un problema de hace años relacionado con el aparcamiento, casualmente también era un BMW.
Un coche tapiado
En esta ocasión la razón es similar, el problema llega por un vecino que ha decidido comprarse lo que parece un espectacular BMW Z4 con acabado M, un deportivo imponente que mide casi 4,5 metros de largo, lo que supone un verdadero problema si tenemos en cuenta que las plazas de aparcamiento del centro de las ciudades no están preparadas para coches grandes.
El primero de los mensajes ya promete...
En este caso el hombre lo aparca dentro de sus límites, aunque es cierto que la parte trasera sobresale ligeramente, pero el propietario poco puede hacer al respecto, otra cosa es que sobresaliera un metro de la línea.
En este caso, un vecino decidió colocarle un auténtico grafiti sobre el coche en un cartón sobre el que puede leerse «no dejas pasar». Ni corto ni perezoso, el propietario del BMW decidió responderle con un mensaje algo más discreto sobre una hoja de papel en la que puede leerse
La respuesta no se hizo esperar
«Tamaño cartel no convierte tu berrinche en argumento, está bien aparcado y no tengo problemas de visión, una notita en el parabrisas hubiera bastado… menos drama!!!»
En cualquier caso, conviene consultar las ordenanzas de la comunidad para saber quién tiene la razón y por qué, aunque habitualmente tan solo las partes móviles del coche como los retrovisores pueden sobresalir de la plaza de garaje.