Imagen de una de las nuevas furgonetas
Patrulla oficial
Los Mossos estrenan furgonetas eléctricas mientras a los coches de la Policía Nacional se les caen las puertas
Con un precio en torno a los 60.000 euros por unidad estas furgonetas ofrecen menos de 350 kilómetros de autonomía, que en condiciones reales son bastantes menos
Hace solo unas semanas que la Policía Nacional se ponía en contacto con El Debate para denunciar el estado de abandono en el que están muchos de los vehículos destinados a la Unidad de Prevención y Reacción de Madrid.
En concreto se trata de furgonetas reventadas por el uso al tenerlas que compartir entre los distintos equipos, pues no tienen suficientes.
Hartas de vivir
Tal y como nos explicaron, ya en su día no eran las mejores del mercado, pero el paso del tiempo las ha destrozado, hay que tener en cuenta que estas furgonetas circulan por caminos y en zonas en muy mal estado con lo que llevan mucho trote, de hecho a alguna de las unidades se les ha caído la puerta.
Esta furgoneta de la Policía Nacional directamente no tiene puerta
Estos hechos contrastan con los vehículos que acaban de recibir los Mozos de Escuadra, en este caso se trata de vehículos eléctricos de la marca Peugeot modelo e-Rifter que han sido distribuidos entre diversas unidades.
Furgonetas francesas
Se trata de modernas furgonetas eléctricas de la marca Peugeot que cuestan casi 60.000 euros y que disponen de un motor de 136 caballos con casi 350 kilómetros de autonomía, un vehículo con una velocidad máxima de 130 kilómetros/hora y un 0-100 de 13,1 segundos.
Las nuevas furgonetas deben destinarse a servicios de corto recorrido
Tal y como han explicado numerosos agentes de diversos cuerpos de las fuerzas de seguridad, los vehículos eléctricos no les sirven en las labores de patrulla diaria, pues se quedan sin batería demasiado rápido y se pasan más tiempo cargando que en funcionamiento.
Los eléctricos no les sirven
De hecho en Madrid los vehículos eléctricos han sido destinados a destinos donde apenas recorren kilómetros, como el aeropuerto. Mientras los híbridos enchufables directamente ni los cargan, por lo que funcionan siempre en modo gasolina.
Los propios Mozos han criticado unos vehículos que consideran poco adecuados para pasar muchas horas dentro, pues no dejan de ser furgonetas con asientos poco confortables, además de ser pequeños para los más altos. En este caso las unidades serán destinadas al transporte de los agentes y a servicios de aeropuerto.