Puede que se acerque el fin de las Zonas de Bajas Emisiones

Puede que se acerque el fin de las Zonas de Bajas Emisiones

Emisiones

Golpe definitivo a las Zonas de Bajas Emisiones que desmonta la excusa del Gobierno: no son obligatorias

El Ejecutivo ha explicado en numerosas ocasiones que las ZBE nacen fruto de una obligación de la Unión Europa

Si las Zonas de Bajas Emisiones fueran un enfermo, podríamos decir que tienen mal color. De hecho, en España solo una de cada tres poblaciones que debería haberlas puesto en activo las ha desplegado, un dato muy revelador.

Desde el Gobierno han insistido en numerosas ocasiones en que se trata de una obligación de Bruselas. Una verdad a medias o una gran mentira, pues Bruselas no obliga a ningún país ni a ninguna ciudad a ponerlas en marcha. Otra cosa es que Bruselas haya ligado la concesión de determinadas subvenciones a la puesta en marcha de estas zonas protegidas…

Una gran mentira

De hecho, el plan de Bruselas no es comprobar el funcionamiento de las ZBE de cada ciudad, sino que su plan es analizar la calidad del aire de las ciudades de más de 50.000 habitantes cada 2 o 3 años, y si cumplen con lo exigido, no se meterá en más problemas.

Las Zonas de Bajas Emisiones se acercan a su fin de existencias

Madrid es la gran abanderada de las Zonas de Bajas Emisiones

Así las cosas, en toda España las Zonas de Bajas Emisiones están judicializadas. De hecho, en Madrid y en Barcelona los tribunales han obligado a reinventarlas hasta en dos ocasiones con sendas sentencias, pues las han declarado ilegales.

Ya han sido declaradas ilegales

Ambas ciudades, abanderadas de las ZBE en España, están a la espera de nuevas sentencias judiciales que pueden declararlas ilegales. Entre los motivos para ello está la falta de estudios rigurosos sobre su repercusión real sobre la economía o que no son constitucionales porque favorecen a las clases más acomodadas.

Este mismo motivo es el que ha provocado que en Francia se haya aprobado recientemente su abolición en el Senado por una amplia mayoría, lo que quiere decir que, independientemente del color de las alcaldías, ciudades como París, Lyon o Marsella deben eliminarlas lo antes posible.

En París van a desaparecer en breve

En París van a desaparecer en breve

Un golpe muy importante a esta barrera a la movilidad urbana que podría tener reflejo en otros países europeos cuando se demuestre que es posible cumplir con la calidad del aire que pide Bruselas sin cerrar las ciudades al tráfico.

El problema son los millones de coches que se han quedado por el camino porque sus propietarios han tenido que mandarlos al desguace porque no cumplían con la normativa de emisiones que han aplicado en cada ciudad. Todo ello sin olvidar los millones de multas que han tenido que pagar los conductores por infringirlas y de las que alguien deberá responder.

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