El panorama de los carburantes ha cambiado por completo
Combustibles
¿Por qué el precio del gasóleo roza lo disparatado mientras la gasolina no para de bajar?
Pese a la electrificación del automóvil, el consumo de gasolina y gasóleo de automoción ha crecido los últimos años de manera constante
El día que empezaba el conflicto armado en Irán, el precio del litro de gasolina y gasóleo en España era de 1,50 euros y de 1,43 euros respectivamente; a día de hoy, la gasolina está a 1,54 euros por litro y el gasóleo a 1,85 o más.
Esto significa que, mientras que el precio de la gasolina es prácticamente el mismo, el gasóleo estaría un 30 % más caro, independientemente de las ayudas sobre los impuestos puestas en marcha por el Gobierno que siguen vigentes a día de hoy.
Las ayudas no ayudan
La verdad es que no parece tener mucho sentido el cambio tan brutal que ha sufrido el precio del gasóleo, pues los conductores están pagando el litro casi 50 céntimos más caro que hace menos de dos meses. Una situación insostenible si no fuera porque el Gobierno está subvencionando el gasóleo profesional a trabajadores y transportistas, que reciben ayudas más altas que los particulares.
El Gobierno subvenciona más el gasóleo a los profesionales
La pregunta que está en la calle ahora mismo es por qué el precio del gasóleo ha subido tanto frente a la gasolina, y la realidad es que no hay una respuesta única, sino que se trata de un conjunto de explicaciones.
La principal es que, lógicamente, el conflicto de Irán ha disparado el precio del petróleo, lo que debería haber hecho subir por igual la gasolina y el diésel. Pero esta no es la realidad.
Realidad paralela
Hay que tener en cuenta que la demanda de gasóleo en el mundo es ahora más alta que la de gasolina porque su uso industrial lo convierte en obligatorio para el transporte y para mantener en marcha determinadas industrias. Esto hace que su demanda sea poco elástica, es decir, que el precio no le afecta tanto como a la gasolina.
Por ejemplo, la demanda de gasóleo de los países asiáticos se ha disparado con el cierre de Ormuz, que ya se ha vuelto a abrir.
La segunda de las razones hace referencia a la capacidad limitada de Europa para producir gasóleo, pues somos un continente importador de gasóleo, por lo que la dependencia internacional provoca que tengamos que pagarlo a lo que nos pidan.
Mayor demanda de gasóleo
Por último, y aunque el precio del refinado de la gasolina es algo más caro que el del gasóleo, la normativa antiemisiones provoca que sea más barato, además de que a nivel internacional hay más demanda de los químicos necesarios para su refinado.
Las limitaciones de emisiones hacen que refinar gasóleo sea más caro que la gasolina
Conviene tener en cuenta que en España el gasóleo cuenta con una ayuda adicional de 10 céntimos por litro en marcha desde hace décadas, sin la cual lo estaríamos pagando aún más caro.
Afortunadamente, el gran número de refinerías que hay en nuestro país hace que seamos autosuficientes en gasolina y gasóleo, lo que no quita que al final el precio lo marquen los mercados internacionales y no la demanda interna.