Embarcaciones maniobrando alrededor de un buque cisterna durante un ejercicio militar de la Guardia Revolucionaria y la armada en el estrecho de Ormuz
Irán anuncia que reabre totalmente el estrecho de Ormuz mientras dure el alto el fuego
La tregua suscrita por Israel, el Líbano y Hezbolá parece haber arrojado resultados inmediatos con el anuncio de la apertura total del estrecho de Ormuz, el paso por el que circula el 20 % del petróleo del mundo. Irán, también, parece haber entendido el idioma y las amenazas de Donald Trump.
El presidente de Estados Unidos no es el único que recurre a palabras gruesas para hacer ver al régimen de los ayatolás que la guerra puede ser aún más demoledora de lo que ha sido antes de la tregua.
El secretario de la Guerra, Pete Hegseth había dicho: «Podéis optar por la negociación. Si no, tiraremos bombas sobre las infraestructuras energéticas clave. Podemos hacerlo por las buenas o por las malas».
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, confirmó este viernes que las autoridades de la República Islámica decidieron abrir «completamente» el estrecho de Ormuz a la navegación comercial mientras dure alto el fuego pactado con Estados Unidos.
«En línea con el alto el fuego en el Líbano, se declara totalmente abierto el paso de todos los buques mercantes por el estrecho de Ormuz durante el resto del periodo de alto el fuego», afirmó el titular de Exteriores en un mensaje en redes sociales en el que ha indicado que los buques seguirán la ruta «coordinada y ya anunciada» con la Organización Portuaria y Marítima iraní.
Por este estrecho, que en su punto más angosto mide 54 kilómetros, transitaban cada día una media de 144 buques, de los que un 37 % son petroleros; 17 % buques portacontenedores y 13 % graneleros, según datos del informe Revisión del Transporte Marítimo 2025, de ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
Durante años, las autoridades persas amenazaron en varias ocasiones, tanto a Israel como a Estados Unidos, con bloquear el tránsito marítimo, sobre todo a este último, en respuesta a las sanciones impuestas por Washington por su programa nuclear de enriquecimiento de uranio. La amenaza se hizo realidad con la guerra desatada el 28 de febrero entre los dos socios estratégicos contra el país persa.
Ahora el mundo ve luz al final de ese estrecho cuyo bloqueó amenazaba con provocar una crisis de enormes dimensiones. El próximo paso, previsiblemente, será el anuncio una segunda ronda de negociaciones para poner punto y final a la guerra.