Dacia ha sabido leer el futuro del automóvil europeo
Industria
Dacia marca el camino para el automóvil europeo: queremos coches fiables y sobre todo… baratos
El problema es que la industria generalista europea ha intentado vender coches a precio de Audi, Mercedes y BMW y la consecuencia es que han dejado de vender coches
Basta mirar el ranking de ventas de coches en Europa los últimos cinco años para darse cuenta de que algo está ocurriendo en los concesionarios del Viejo Continente. Tras el dominio tradicional del Volkswagen Golf, el Dacia Sandero se ha convertido en el coche más vendido de Europa durante dos años consecutivos.
Un dominio absoluto que tiene continuidad en España, donde el Sandero ha sido el coche más matriculado en 2020, 2023 y 2024, un dato que confirma que el fabricante rumano propiedad de Renault ha dado en el clavo de la automoción europea.
Dacia ha dado en el clavo
En algunos mercados como el español Dacia ha pasado de ser una marca low cost a convertirse en una marca aspiracional, pues ya son muchos los conductores que sueñan con tener en el garaje un Dacia Duster o un Bigster, dos atractivos SUV que dispone incluso de tracción integral.
Los Dacia han pasado de ser el último recurso a coche aspiracional de muchas familias
La filosofía de Dacia es sencilla, ahorrar donde sea posible sin bajar la calidad ni la fiabilidad y que no falte ninguno de los esenciales en materia de equipamiento.
Que no falten los esenciales
Dacia considera los esenciales a los elementos de equipamiento que todos echaríamos de menos al subirnos a un coche, por ejemplo el nuevo Bigster, un SUV con espíritu familiar, dispone incluso de techo panorámico o asientos eléctricos, todo ello a un precio razonable.
Ya son varias las marcas que se han apuntado a la hoja de ruta de Dacia y han descubierto que el precio es a día de hoy la clave en Europa, de esta forma Opel, Seat o Citroën están usando una receta muy similar en sus gamas de acceso.
Opel ofrece una versión del Frontera sin pantalla y con soporte de móvil
En el caso de Seat nos encontramos con dos modelos como son el Ibiza y el Arona que están tan amortizados que pueden venderse por 14.000 y 19.000 euros respectivamente, precios de los de antes, sin dejar de lado un Ateca por 24.000 euros, verdaderos chollos si tenemos en cuenta el nivel de calidad técnica y mecánica de los tres modelos.
Chollos hoy en día
Opel pone en el mercado el nuevo Frontera, un coche con un precio de partida de 22.000 euros que nos permite disponer de un SUV que ofrece hasta siete plazas, sencillamente ingenioso. Todo ello teniendo en cuenta soluciones tan prácticas como la existencia de una versión que no dispone de pantalla multimedia, sino de soporte de móvil.
Un Ibiza por 14.900 o un Arona por 19.000 euros son opciones excelentes
Hay que tener en cuenta que son muchos los conductores que no es que no estén dispuestos a pagar por un automóvil digital, es que no lo quieren, por lo cual prefieren no tener ni pantallas multimedia, sino que piden mandos analógicos de toda la vida. Es la supervivencia de lo analógico frente a lo digital llevado al automóvil, un movimiento que se hace notar cada vez más.
El Citroën C3, que tiene un precio de partida de 15.900 euros, es uno de los mayores éxitos comerciales de la firma francesa en los últimos años, demuestra también la existencia de una demanda de productos básicos fiables y estéticamente cuidados, pues el C3 es un urbano de estética resultona y numerosas posibilidades de personalización.
Citroën ha dado en la diana con el nuevo C3
Hace ya años que Dacia marcó el camino a la industria europea generalista del automóvil, que ha vivido décadas acomplejada por la industria premium europea y ha tratado de imitarla, sobre todo en precios, descubriendo que debe centrarse en hacer los coches que la han llevado a ser quién es, fundamentalmente urbanos y compactos a precios razonables que estén dentro de la cesta de la compra del ciudadano medio europeo.
En la medida en que lo logren y en que Bruselas ponga en marcha programas de ayuda a este tipo de automóviles el sector podrá volver a ser el que era, de lo contrario la solución será complicada.