Esta imagen de campas de cientos de coches chinos pudriéndose al sol es real

Esta imagen de campas de cientos de coches chinos pudriéndose al sol es real

Industria

Pekín pincha el globo de los coches chinos para evitar que millones de coches se pudran en sus campas

El Gobierno asiático quiere frenar la absurda y alocada carrera de las marcas chinas por inundar mercados como el europeo con vehículos a un precio por debajo de lo razonable

El automóvil mundial se enfrenta a uno de los peores escenarios que contemplan los libros de economía, una crisis de sobreproducción. Esta situación suele terminar en cambios estructurales que suponen el cierre de fábricas y el despido de miles de trabajadores.

El problema es sencillo, pese a que la demanda mundial de automóviles ha caído ligeramente desde la epidemia de Covid, la irrupción de las marcas chinas en mercados como el europeo ha provocado un excedente de coches que no se venden. De hecho tanto el Grupo Volkswagen como Stellantis han anunciado ya paros técnicos en sus fábricas por saturación de la oferta.

Sobran coches

En 2019, año precovid, se vendieron 90 millones de automóviles en todo el mundo frente a los 84 del año pasado, unas cifras que describen un escenario un tanto preocupante para el sector.

Los coches chinos suelen entrar en Europa en barco por Holanda

Las marcas chinas mandan cientos de coches cada semana a Europa

A esta caída de demanda hay que sumar que las marcas chinas exportaron casi 5 millones de coches en 2024, de los cuales el 50 % son eléctricos, un 23 % más que el año anterior. Esto significa que aunque la demanda mundial de coches haya caído en los concesionarios hay más vehículos que nunca.

El mercado chino está saturado de vehículos, con más de un centenar de marcas locales que están tratando de encontrar en mercados como el europeo una válvula de escape a su sobreproducción a cualquier precio, y si eso supone que tienen que pagar aranceles, los pagan; todo con tal de que sus coches no se pudran en las campas.

Los aranceles no sirven

Hasta ahora los intentos de regulación del sector puestos en marcha por el Gobierno chino no han servido de nada, por lo que el último episodio de esta misma semana incluye la puesta en funcionamiento de una especie de pasaportes a la exportación de coches chinos.

Miles de coches chinos no encuentran mercado

Miles de coches chinos no encuentran mercado

Esto significa que el Gobierno de Pekín tendrá que dar licencia a la exportación de cada vehículo que salga de sus fronteras, en un intento más de tratar de mantener unos niveles mínimos de rentabilidad que hagan sostenible el sector.

Tal y como es habitual, a día de hoy no hay más información acerca de este pasaporte de exportación, pero lógicamente podría provocar una disminución del volumen de coches chinos en territorio europeo y un incremento de sus precios.

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