La Guardia Civil intensifica sus controles de carretera

La Guardia Civil intensifica sus controles de carretera

Seguridad vial

La Guardia Civil pone a disposición judicial a 12 conductores por una infracción preocupante

Medio millar de conductores dan positivo cada día por alcoholemia durante los controles que realiza la Guardia Civil de Tráfico

Basta mirar el número de multas que pone la DGT en la carretera cada año y el importe de la recaudación para darse cuenta de que la presión sobre los conductores va creciendo año tras año, eso que cada vez hay un menor número de agentes de Tráfico en las carreteras.

En este caso la nueva generación de radares y los sistemas de control de carreteras con cámaras e inteligencia artificial están detrás de ese incremento en las multas, por su parte los agentes de la Guardia Civil llevan a cabo cada año un mayor número de controles de alcoholemia y drogas al volante.

Es muy probable que soples

Hace un año que por primera vez la DGT superaba su propio récord de test de alcoholemias, con más de siete millones de pruebas en solo doce meses, una cifra muy indicativa del elevado grado de probabilidades que hay de que a lo largo del año los conductores tengan que ‘soplar’.

Los controles de alcoholemia cada vez son más habituales

Los controles de alcoholemia cada vez son más habituales

La mayor parte de controles son preventivos, es decir controles aleatorias en rotondas y en zonas calientes en las que la DGT prevé que puede haber positivos, por ejemplo a la salida de centros de ocio y discotecas a altas horas de la madrugada o en zonas de restaurantes después de comer.

Preventivos y eficaces

Así, la Guardia Civil ha vuelto a llevar a cabo una de estas campañas de control de conductores durante la tercera semana del mes de diciembre, los agentes de Tráfico de la Benemérita han realizado más de 190.000 controles preventivos, de los que más de 3.800 han dado positivo.

Esto significa que los conductores habían bebido algo, aunque afortunadamente solo 1.900 dieron una tasa por encima de lo permitido en el Reglamento General de Circulación y fueron sancionados por ello.

Pese a ello preocupan especialmente los 235 conductores que arrojaron una tasa superior a los 0,60 miligramos por litro de aire esperado, que fueron puestos a disposición judicial, junto con los 12 que se negaron a soplar.

Negarse a soplar es una de las peores opciones en un control

Negarse a soplar es una de las peores opciones en un control

Hace ya tiempo que la DGT detecta un incremento de los conductores que se niegan a soplar, una forma errónea de tratar de minimizar las consecuencias de un positivo por alcoholemia, cuando realmente tendrán que hacer frente a la sanción máxima y a un proceso judicial en el que es muy probable que se le aplique también la pena máxima, con cuatro años de retirada de carnet, una conducta habitual de personajes públicos y famosos que quieren evitar que su nombre se relacione con un positivo en alcoholemia.

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