Control de ciclistas en un carril bici
Seguridad vial
La Guardia Civil pone en marcha controles para ciclistas con nuevas sanciones
Termina la impunidad para este colectivo, que va a tener que va a tener que hacer frente a multas de entre 100 y 200 euros en función de la infracción
Cada año fallecen en España entre 80 y 90 ciclistas como consecuencia de un accidente. Lejos de mejorar el problema está creciendo con los años a causa de que se trata de una afición cada vez más extendida.
Detrás de esta cifra está una legislación poco acertada, pues existen lagunas como que por ejemplo el uso del casco solo sea obligatorio en carretera, pues en las ciudades depende de las ordenanzas municipales de cada localidad.
El casco, solo a veces
En paralelo existe la sensación de que muchos ciclistas no son conscientes de la importancia de respetar el Reglamento General de Circulación, pues están considerados como un vehículo y como tal deben hacerlo.
La Policía Municipal también los controla y multa en ciudad
Así las cosas los controles de bicicletas van a ser habituales en carriles bici y carretera, lógicamente se les va a exigir la documentación del ciclista, que cumplan normativas como el uso de casco en carretera y que den negativo en la prueba de alcoholemia, pues los ciclistas deben respetar la misma tasa de alcoholemia que los conductores de coches.
Prueba de alcoholemia
En paralelo se va a controlar infracciones habituales como saltarse los semáforos, entrar a las glorietas sin respetar la preferencia de paso de los vehículos que se encuentran ya dentro o circular por las aceras y las zonas reservadas a los peatones, que a día de hoy son las principales infracciones que cometen.
Circular entre coches también es salcionable
Hay que tener en cuenta que las sanciones a los ciclistas van de 100 a 200 euros en función de que sean leves como circular por una acera o grave como por ejemplo saltarse un semáforo o no usar el casco.
Conviene recordar que circular con la bicicleta entre los coches y haciendo zigzag también supone un riesgo y es sancionable por la DGT, una acción que podría considerarse como conducción temeraria, en cuyo caso hablamos de una multa de 500 euros.