Pararnos en cruce de cuadrícula amarilla supone una buena multa
Práctico
¿Tengo que dar marcha atrás si me quedo parado en un cruce con cuadrícula amarilla?
Se trata de una maniobra muy habitual en el tráfico diario, lo que no quiere decir que esté permitido y que no vayan a sancionarnos
Hay que tener claro que en las autoescuelas preparan a los alumnos para aprobar un examen, no para aprender a circular correctamente y con seguridad, algo que solo se coge con los años y sobre la base de lo aprendido en la autoescuela.
Aquí tenemos un ejemplo muy claro de una situación en la que la mayor parte de los conductores no sabrían como reaccionar, pues no es sencillo. Nos referimos a los conocidos como cruces con cuadrícula amarilla y cuando nos quedamos detenidos encima de uno de ellos.
¿Para qué sirven?
Lo primero que conviene saber es que esta señal pintada sobre el asfalto protege determinados cruces especialmente conflictivos en los que es importante que no se quede ningún vehículo detenido, pues entonces se bloquea también el tráfico que viene en el otro sentido.
Estas cuadrículas son habituales en grandes cruces
Tal y como recoge el artículo 59 del Reglamento General de Circulación, la clave es no entrar en un cruce si prevemos que nos vamos a quedar bloqueados en medio porque el tráfico así lo va a provocar. Esta norma debe aplicarse a cualquier cruce genéricamente, pero además si existe la citada cuadrícula amarilla nos exponemos a una sanción.
Multa al canto
Se trata de una infracción grave y como tal se sanciona con 200 euros de multa, pero ¿sabemos cómo actuar si nos quedamos parados en una cuadrícula de estas características?
Pues bajo ningún concepto debemos dar marcha atrás, pues solo está permitido cuando vamos a aparcar o en maniobras muy concretas, pero bajo ningún concepto en un cruce de estas características.
Este tipo de señales no está solo en cruces
Lo que sí debemos intentar es quitarnos de en medio lo antes posible circulando con normalidad o incluso realizando un cambio de carril si así dejamos de obstaculizar el tráfico. Pero en ningún caso dando marcha atrás aunque no haya ningún coche detrás de nosotros, pues estaríamos haciendo una maniobra prohibida.