Imagen de uno de los Dos Caballos de la Guardia Civil
Nostalgia
El curioso todoterreno en el que patrullaba el Sáhara la Guardia Civil: una joya mecánica
Este peculiar vehículo se ha convertido en una verdadera joya con un precio de mercado en las subastas difícil de creer
La historia del automóvil está cuajada de anécdotas y coches muy especiales que sorprenden incluso a los mejores aficionados al automóvil, se trata de vehículos que con el paso del tiempo se han convertido en verdaderas piezas de museo, con un precio que en muchas ocasiones superan todo lo racional.
Es el caso de estos todoterrenos tan especiales que usaba la Guardia Civil en España y en el Sáhara durante los años 60 y 70, una verdadera joya mecánica digna del mejor orfebre, por no decir que era una verdadera locura pero que funcionaba...
Una joya mecánica
La génesis del vehículo comienza en 1958, cuando la marca Citroën, muy ligada a la aventura, se planteó desarrollar un vehículo 4x4 a imagen de los Land Rover de la época. El vehículo elegido fue el 2CV por una sencilla razón, su bajo peso y el tipo de suspensiones tan peculiares que usa.
Todavía quedan unidades de este modelo por el mundo
La idea cuajó en el 2CV Sáhara, que estuvo en fabricación en los años 60 en la factoría de Vigo. Se produjeron entre 700 y 800 unidades, de las cuales 86 fueron a parar a la Guardia Civil, que según parece compraría 15 más para recambios.
Citroën 2CV
Hay constancia de que al menos dos de ellas terminaron en el Sahara, donde la Guardia Civil patrullaba entre los años 1950 y 1976, este vehículo se convirtió rápidamente en imprescindible por sus cualidades.
El 2CV tenía dos motores, cada uno de 14 caballos
Hay que tener en cuenta que con los dos motores pesaba en torno a los 700 kilos, lo que unido a sus neumáticos muy finos lo convertían en un auténtico felino, solo lastrado por su complejidad técnica.
La solución de los ingenieros fue ponerle dos motores al coche, uno delante y otro detrás, de manera que cada uno movía uno de los ejes, el problema es que contaba con dos cajas de cambio sincronizadas, lo que provocaba que los problemas de funcionamiento fueran evidentes, especialmente en asfalto.
Dos cajas de cambio
Cada uno de los motores entregaba 14 caballos, con una potencia conjunta de 28 caballos y dos depósitos de gasolina, uno debajo de cada asiento delantero. Los vehículos estuvieron décadas en servicio en la Península y hoy en día quedan muy pocos, pues se ha convertido en un verdadero unicornio, un vehículo casi imposible de ver.
Recientemente se subastó una unidad en Francia, que había pertenecido a la Guardia Civil y alcanzó un precio de venta de 63.000 euros, pese a que se preveía que superara ampliamente los 100.000 euros, normal si tenemos en cuenta la burbuja que rodea al coche clásico en Europa.