Los agentes denuncian el mal uso de los accesorios de seguridad
Denuncia
La Guardia Civil, indignada: estalla otro chaleco con airbag de un motorista
Los agentes han informado de numerosos incidentes relacionados con estos elementos de seguridad que comenzaron a recibir hace dos años
Tras casi una década esperando, hace cosa de dos años que los motoristas de Tráfico de la Guardia Civil comenzaban a recibir sus chalecos con airbag. Se trata de chalecos que se inflan en caso de que el agente que lo lleva sufra un accidente con la moto, algo que desafortunadamente no es extraño.
Los especialistas en seguridad vial consideran estos chalecos como el mayor avance en materia de seguridad junto con el casco. De hecho, la DGT quiere que sea obligatorio durante el examen de moto este mismo año y para todos los motoristas en carretera a partir del año que viene.
Un accesorio obligatorio
De acuerdo con las estadísticas, su uso reduce el riesgo de fallecer por un accidente de moto o sufrir lesiones de columna entre un 20 y un 30 %, motivo más que suficiente para que los motoristas de Tráfico lo hubieran usado desde hace ya años.
La DGT anunció la entrega a bombo y platillo
Hace ya dos años que los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil comenzaron a recibir los más de 10.000 chalecos adquiridos por el organismo, con un coste unitario de unos 700 euros, y la realidad es que a día de hoy no han sufrido más que problemas.
Chalecos defectuosos
Tal y como denuncian la problemática es doble, por un lado chalecos con airbag que no saltan cuando sufren un accidente y por otro chalecos que saltan sin tener que hacerlo. Recientemente un agente sufrió el estallido del suyo mientras patrullaba sobre su moto cuando se giró para realizar una señal a un vehículo.
Tal y como explica el agente, no le pasó nada porque iba en línea recta, aunque sintió un golpe muy fuerte en el pecho como si se hubiera chocado contra un pájaro, aun así tuvo tiempo de echarse al arcén y detenerse en lugar seguro.
Tal y como explica, si las cosas no hubieran sucedido en línea recta las consecuencias habrían sido otras, tal y como dice literalmente: «me quede inmóvil, como un playmobil sobre la moto».
Estos hechos ocurrieron en la autopista GC-1 de Gran Canaria. Casi a la vez otros agentes de Valencia denuncian que su chaleco estalló en el maletero del coche patrulla, de nuevo una activación de difícil explicación.
De acuerdo con AUGC: «Es inaceptable, hablamos de un sistema de seguridad que se está convirtiendo en un riesgo para los agentes, puede provocar un accidente grave, no se trata de comprar medios, sino de garantizar que funcionan».