La carta que nadie quiere recibir en el buzón
Tráfico
Si no pagas rápido, pagas el doble: la DGT saca provecho con las nuevas multas
El organismo recauda más de 600 millones de euros cada año por multas de tráfico, una cantidad que no para de crecer
Las multas se han convertido en un verdadero negocio para la DGT, que cada año recauda para las arcas públicas más se 600 millones de euros en este concepto, una cantidad que va subiendo conforme la aplicación de las normas es más estricta y se utilizan radares más modernos y métodos de control más precisos.
El Gobienro ya cuenta con esta partida presupuestaria, con lo cual cada año va en aumento y no repercute en las carreteras ni en seguridad vial, sino que se usa para fines que no tienen nada que ver con los conductores.
Las multas no vuelven a las carreteras
Lógicamente la Administración da todas las facilidades para cobrarlas y para evitar que los conductores planteen recursos, la medida estrella es un descuento del 50 % si pagamos 20 días naturales después de que nos llegue la sanción.
La DGT da todas las facilidades para cobrar las multas
La DGT está haciendo un esfuerzo muy importante para lograr una aplicación muy estricta de los plazos que da para cobrar las sanciones, el primero de ellos hace referencia a que tenemos 20 días naturales si queremos acogernos al descuento del 50 % por pronto pago. Conviene matizar que se habla siempre de días naturales, es decir que cuentan también los días de fin de semana.
Siempre días naturales
A partir del día 21 pagaremos el 100 % del importe de la multa y hasta que pasen 45 días, mientas que a partir de día 46 la DGT inicia la vía ejecutiva con la colaboración de la Agencia Tributaria, lo que supone un recargo mínimo del 20 % del importe de la sanción.
Con las multas lo importante es pagar...
En cualquier caso conviene evitar la vía judicial siempre, pues el retraso provoca que los intereses de demora vayan aumentando con el tiempo y si la situación sigue sin resolverse finalmente terminarán por embargarnos el dinero de la declaración de Hacienda, lo que retrasa las devoluciones, o de la cuenta corriente.