Iker Jiménez y Carmen Porter
La acogedora casa de Iker Jiménez y Carmen Porter: biblioteca gigante y piscina
En un oasis residencial del norte de Madrid, donde la privacidad es uno de los bienes más preciados, la pareja decidió establecer su hogar en 2017 tras abandonar el piso en el que vivían en el centro de la capital
La exclusividad tiene un nombre propio en Madrid, las urbanizaciones al norte de la capital. Enclaves residenciales exclusivos y seguros, los más codiciados de España, que ofrecen un entorno tranquilo y rodeado de naturaleza a tan solo quince minutos del centro de Madrid. Comprar una propiedad en estos refugio de celebridades, empresarios y grandes fortunas requiere una importante inversión: mientras que los adosados parten de los 800.000 euros, las parcelas suelen oscilar entre uno y seis millones, y las mansiones más espectaculares superan con facilidad los diez millones de euros.
En uno de estos oasis residenciales, donde la privacidad es uno de los bienes más preciados, Iker Jiménez y Carmen Porter, que ahora mismo protagonizan el gran bum de la televisión, decidieron establecer su hogar en 2017 tras abandonar el piso en el que vivían en el centro de Madrid. El cambio no respondió únicamente a una cuestión de espacio o comodidad. Según explicó el propio periodista en una entrevista, la pareja buscaba poner distancia con la constante exposición pública que sufría en su anterior domicilio. «Hemos evitado también a gente que no entiende que nosotros somos periodistas y no videntes, y que nos esperaban a la salida», reconoció.
Lejos de ser una vivienda convencional, la casa del matrimonio funciona como un auténtico museo privado donde conviven el diseño y una fascinante colección de objetos relacionados con el misterio y lo desconocido. Entre amplios espacios de líneas minimalistas, paredes blancas, una piscina exterior y un espectacular vestidor diseñado al detalle, se esconde el universo más personal de la pareja.
Carmen Porter
Biblioteca de Iker Jiménez
El corazón de la vivienda es una impresionante biblioteca de doble altura, con estanterías de madera oscura que alcanzan el techo y un escritorio de cristal situado bajo una estructura de vigas y paneles transparentes que inundan el espacio de luz natural. En ella conviven algunas de las piezas más representativas de su colección, como antiguos muñecos recuperados de lugares emblemáticos, una réplica de la Dama de Baza o una singular silla escultórica con forma de mano en tonos negro y oro envejecido, elementos que reflejan a la perfección la personalidad y las inquietudes de sus propietarios.
Silla escultórica
La propiedad también simboliza la historia de amor y éxito profesional de la pareja. Ambos se conocieron en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, donde, según ha contado Carmen Porter en varias ocasiones, su primera impresión de Iker no fue precisamente positiva. Sin embargo, todo cambió durante una fiesta posterior en la que el periodista, tras pasar gran parte de la noche sin prestarle atención, comentó a un vecino: «¿Cómo no me has presentado a la dueña?».
Aquel encuentro marcó el inicio de una relación que ha crecido en paralelo a sus exitosas trayectorias profesionales. La pareja contrajo matrimonio en una ceremonia íntima en 1994 y, años después, dio la bienvenida a su hija Alma, nacida en 2011. Desde entonces han construido también un sólido entramado empresarial vinculado al mundo de la comunicación y el misterio, con compañías como Producciones Digitales Milenio 3 y Alma Productora Audiovisual, participada por Mediaset.
La urbanización donde residen ofrece un estilo de vida exclusivo que permite acceder a numerosos servicios sin salir de sus límites.