El Monarca al volante de su primer coche

El Monarca al volante de su primer coche

Nostalgia

El secreto del primer coche del Rey Felipe VI para correr más: parecía un Seat, pero el motor no lo era

Juan Carlos I regaló este coche a Felipe VI cuando cumplió 18 años y se sacó el permiso de conducir; ahora está en el museo de Seat

Es del dominio público que tanto el rey Felipe como su padre han sido siempre grandes aficionados al motor en general y en especial a los coches, de hecho, uno de los regalos más famosos y mediáticos del rey Juan Carlos fue precisamente un coche, en concreto un Seat Ibiza que se haría famoso con el paso de los años.

Felipe lo estuvo usando durante años, hasta que un buen día desapareció para volver a aparecer décadas después, cuando Seat lo recuperó para ponerlo al día y llevarlo a su nave museo, una de sus piezas más especiales.

Un coche de museo

Pero el Ibiza guarda bastantes secretos que tan solo conocen los miembros del equipo de históricos de la marca, capitaneados por Isidre López, por ejemplo, la historia de su color es muy curiosa, pues se trata de un tono dorado que no estaba entre los colores disponibles en el modelo para otros compradores.

El famoso Ibiza System Porsche del Rey

El famoso Ibiza System Porsche del Rey y su color especial

En este caso, el hecho de usar un color único fue una petición de los escoltas, que así sabrían constantemente cuál era el coche del Príncipe aunque se alejaran o se perdiera en un atasco, un viejo truco de escoltas.

Pero el equipo de ingeniería de la marca se esforzó a fondo en el Ibiza real y cuenta con más detalles únicos. Por ejemplo, sustituyeron los asientos por unos casi bacquets de la marca Recaro, lo que les obligó a modificar toda la regleta para ajustarlo longitudinalmente. Además, la altura del Rey les obligó a darle más recorrido para que pudiera ir a gusto en el coche.

El interior con los asientos y el nuevo volante

El interior con los asientos y el nuevo volante

La marca sustituyó también el volante por uno de la firma Momo, especializada en coches y preparaciones deportivas de la época. Pero el último cambio no se ve; Seat había encargado la puesta a punto de los motores de los Ibiza a Porsche, que además había rediseñado algunos componentes a cambio de recibir una cantidad de dinero por cada unidad vendida.

La culata del Ibiza System Porsche

La culata del Ibiza System Porsche

En el caso del Rey la preparación fue aún mayor y en esa unidad en concreto subieron la potencia de los 85 caballos de origen a los 100 caballos gracias a Porsche, una ganancia de potencia muy especial que hace que el coche sea verdaderamente único.

Muestra de lo mucho que le gustaba al Príncipe es que el coche tiene 150.000 kilómetros, lo que significa que en su época no se bajaba del coche.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas