Uno de los vehículos tirados con un neumático reventado y con la baliza V16, eso sí
Suceso
La misteriosa carretera pincharruedas que dejó en la cuneta a decenas de coches: «No había grúas suficientes»
Los coches modernos no suelen llevar rueda de repuesto, por lo cual un simple pinchazo es más que suficiente para tener que llamar a una grúa
Hace solo unos meses informábamos de una carretera burgalesa en la que se producían numerosos pinchazos a diario, lo que obligó a intervenir a la Guardia Civil, que descubrió como un vecino de la zona se dedicaba a sembrar de clavos y tornillos la carretera para tratar de evitar la llegada de turistas y visitantes.
Ahora la cosa ha sido muy diferente, los hechos han ocurrido en la autovía del Cantábrico, a la altura de La Portilla, donde hace solo unos días que decenas de vehículos se quedaron literalmente tirados en la cuneta tras pinchar o directamente reventar uno o varios de sus neumáticos.
El drama de pinchar
En este caso los hechos fueron mucho más sencillos, tan sencillo como que un vehículo pesado de grandes dimensiones que circulaba por la carretera había perdido numerosos objetos metálicos cortantes que llevaba a bordo, lo que provocó un verdadero caos en cuestión de minutos.
Un vehículo pesado perdió objetos metálicos cortantes
Decenas de coches quedaron tirados en la cuneta mientras esperaban a las grúas que les asistieran, pues tal y como es sabido los coches ahora no suelen llevar rueda de repuesto y el líquido tapa-agujeros que llevan no vale para nada, de hecho si lo usamos lo normal es que haya que tirar el neumático a la basura porque se queda pegado a la parte interior de la banda de rodadura.
Sin solución a un pinchazo
El propio camionero fue quien dio aviso al 112, que mandó a la Guardia Civil de Traficó que se vio obligada a cortar el carril derecho para proteger los numerosos vehículos tirados en la cuneta, tal y como publica el diario El Correo, el conductor del camión trató de retirar los objetos metálicos pero le resultó literalmente imposible por el riesgo que suponía la operación.
Las grúas y la Guardia Civil se hicieron cargo de la situación
La situación fue tan kafkiana, que tal y como explica un testigo en redes sociales, «no había grúas suficientes para tantos coches», por lo que tuvieron que esperar varias horas.