Con la carreteras destrozadas es difícil hablar de seguridad vial
Seguridad vial
Se disparan los fallecidos por accidente en agosto mientras las carreteras se hunden sin mantenimiento
Si se mantiene la tendencia registrada hasta el día 10 de agosto los fallecidos por accidente podrían subir un 30 % durante este mes
Hace solo unas horas que la DGT hacía públicos los datos de fallecidos acumulados durante el mes de agosto y durante el pasado fin de semana del 7 al 9 de agosto, un fin de semana negro en el que perdían la vida 19 personas, que ya serán 20 seguro si tenemos en cuenta la contabilidad de heridos graves, unos datos que indican que las cosas no van bien en la carretera.
Tal y como nos comentaban hace solo unas horas fuentes de la Guardia Civil de Tráfico, «lo peor de todo es que no sabemos lo que está pasado, pero los accidentes se han multiplicado». Se trata de una situación insólita que no puede atribuirse a una única causa, sino a una suma de hechos.
Varias causas
Durante todo el mes de agosto del año pasado 115 personas perdían la vida en las carreteras españolas, a día 10 de este mes ya van 46 decesos, lo que significa que si no existe un cambio radical este mes podemos superar los 140 fallecidos por accidente, casi un 30 % más que el año pasado.
Los accidentes aumentan conforme empeora el estado de las carreteras
Aunque hace ya años que la Dirección General de Tráfico trata de culpar al factor humano como detonante de este incremento de los fallecidos por accidente de tráfico, la realidad es que se trata de un reduccionismo insultante si tenemos en cuenta otra serie de causas tan obvias como las que están ocurriendo en España actualmente.
La DGT sí tiene culpa
Una de las más obvias es el estado de las carreteras, no por haberlo repetido decenas de veces pierde fuerza el mensaje que lanzó el año pasado la Asociación Española de la Carretera, cuando cifraba el déficit de mantenimiento de las carreteras españolas en más de 13.000 millones de euros. De hecho, la AEC considera que las carreteras están en el peor momento de su historia.
Si tenemos en cuenta que la seguridad vial se sustenta sobre tres pilares fundamentales que son el estados de las carreteras, el estado de los coches y los conductores, parece un tanto interesado echar toda la culpa a los conductores.
Solo si el estado de las carreteras españolas fuera aceptable y la edad media de los coches en nuestro país no superara ya los 15 años podríamos poner el acento de los accidentes sobre el factor humano.
La edad media del parque móvil español supera ya los 15 años
El Gobierno tiene su parte de culpa en la antigüedad del parque móvil español a causa de unos planes de achatarramiento inexistentes durante los últimos años, en los que se han centrado única y exclusivamente en el coche híbrido y eléctrico.
Todo ello sin olvidar que la Dirección General de Tráfico sigue basando su trabajo en las carreteras en los radares y en las multas, unas medidas necesarias pero ineficientes porque los conductores le han perdido ya el miedo a las multas y a los puntos del carnet, un camino sin retorno desde el punto de vista de la seguridad vial.