La presión de los precios está provocando que cierren gasolineras
Combustibles
Las gasolineras empiezan a cerrar y piden medidas «extraordinarias»
El sector se muestra muy tocado por la subida del petróleo, el fin de las ayudas y los niveles de control a las que las somete el gobierno
Hace más de una década que el número de estaciones de servicio en España no bajaba, un negocio muy floreciente que ha hecho millonarias a muchas familias en nuestro país que todavía siguen viviendo de ellas, pues muchas funcionan en régimen de alquiler ya que sus propietarios han podido permitirse vivir de las rentas.
Parece una paradoja que en el momento en que los carburantes están más caros vender combustible esté dejando de ser negocio, y es que hay que analizar que con el precio del petróleo es ascenso y con las gasolineras low cost marcando los márgenes de beneficios a la baja, el negocio está dejando de ser rentable.
Pierden rentabilidad
Todo ello sin olvidar que la mitad del precio de cada litro de combustible que se vende en nuestro país va directo a las arcas del Estado, pues son impuestos. De acuerdo con datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) el número de estaciones de servicio ha pasado en lo que va de año de 12.570 a 12.760, casi 200 gasolineras menos.
Los precios son insostenibles
Más allá del margen de beneficio, hay que tener en cuenta que el Gobierno está sometiendo a un control especial a las estaciones de servicio tras el fraude del IVA en las falsas gasolineras y distribuidores detectado hace un par de años, que ha obligado a cerrar a muchas de ellas.
A esto habría que sumar el control de precios semanal llevado a cabo por la citada Comisión Nacional del Mercado de Valores, con el que trata de evitar el enriquecimiento de estos negocios, que mantienen los precios mucho más altos de lo que deberían cuando gozan de una situación de casi monopolio al estar en poblaciones aisladas.
Más control, menos negocio
De hecho, hace solo unas horas que Ceees (Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio) advertía al Gobierno de Sánchez sobre la necesidad de adoptar «medidas extraordinarias y con carácter urgente» refiriéndose a los precios, pues los descuentos sobre el IVA terminan el 1 de octubre y con la gasolina y el gasóleo en máximos históricos la situación se complica, de hecho solicitan al Gobierno el retorno urgente de un tipo impositivo reducido sobre el IVA y una rebaja sobre el Impuesto Especial de los Hidrocarburos.
La realidad es que a menos de una semana para el final de las ayudas a los combustibles, el gobierno no mueve ficha y se ha limitado a esperar una respuesta de Bruselas ante la situación.