El nuevo Mokka GSE en el circuito del Jarama
Opel Mokka GSE El SUV radical que demuestra que los coches eléctricos no tienen por qué ser aburridos
Opel lanza una de las versiones deportivas más esperadas de la temporada al transformar el polivalente Mokka con motor eléctrico en un deportivo de primera división
A través de su decena de marcas que tiene en el mercado, Stellantis está lanzando una de las gamas más completas que pueden verse hoy. Hay coches para todos los gustos y colores, desde urbanos hasta grandes todoterreno pasando por todo tipo de SUV.
Diferentes variantes de carrocería que ahora van completando su gama con la llegada de diferentes versiones, en este caso una de las más esperada: la variante que marca el cénit de deportividad del Mokka.
Elevado a su enésima potencia
El Mokka es un SUV compacto de 4,15 metros de longitud que se caracteriza por ser extremadamente polivalente, un SUV que lo mismo te sirve para moverte por la ciudad como para meterte en carretera con total solvencia.
La carrocería recibe una puesta al punto deportiva
Así, ve la luz la variante GSE, que retoma el legado de los GSi de la firma germana pero en este caso con un motor eléctrico. Se trata de una configuración que ya ha usado Stellantis dentro de otros modelos del grupo como el Alfa Junior, el Lancia Y y el Abarth 600, dando origen a una nueva generación de compactos eléctricos GTi.
Generación GTe
Estéticamente el Mokka cambia más de lo que parece, con carrocería bicolor y elementos de personalización como llantas específicas de 20 pulgadas, un spoiler trasero y vinilos opcionales en color negro que acentúan la deportividad.
En el interior nuevos baquets y una puesta en escena muy deportiva con pedalier Racing, volante forrado en cuero vegano y remates que sacan el lado más deportivo del modelo.
En el interior la puesta al día salta a la vista
Mecánicamente estamos ante una versión 100 % eléctrica con un motor de 280 caballos de potencia que homologa una autonomía de 336 kilómetros en el mejor de los casos. Hablamos de una preparación deportiva que va mucho más allá de lo que parece, pues dispone incluso de diferencial delantero tipo Torsen de tipo mecánico, a la antigua usanza.
Dispone además de tres modos de funcionamiento: Normal, Eco y Sport, que limitan la potencia a 230, 190 y 281, un sistema que optimiza la autonomía a la vez que permite ofrecer máximas prestaciones cuando se lo exigimos. Eso permite hacer un uso más razonable y económico del Mokka cuando no lo necesitamos pleno de prestaciones.
Tres modos
Sobre el asfalto sorprende el comportamiento del Mokka, con una velocidad máxima de 200 kilómetros a la hora y un 0-100 de 5,9 segundos. Un verdadero obús desde el punto de vista del comportamiento y de las prestaciones.
Sorprende el nivel de prestaciones y de eficacia que están alcanzando las preparaciones realizadas sobre coches eléctricos, con un tacto que nos recuerda mucho a los GTi de toda la vida, coches extremos y muy muy rápidos, un tipo de vehículos en los que el fabricante germano tiene tradición.
El nuevo Mokka GSE en el circuito del Jarama
La puesta a punto del nuevo Mokka incluye una rebaja de la altura de 10 milímetros así como la sustitución de muelles y amortiguadores por otros más firmes, conteniendo el peso en 1.600 kilos.
En paralelo se potencian también los frenos con un nuevo equipo firmado por Alcon con pinzas sobredimensionadas de cuatro pistones, un conjunto en el que prima la eficacia y que dispone además de citado diferencial mecánico, la guinda del conjunto. El precio de venta es de 41.100 euros.