17 de agosto de 2022

Santiago Grisolía

Santiago GrisolíaEFE

Santiago Grisolía (1923-2022)

Premio Nobel de Valencia

Licenciado en Medicina y con amplia experiencia en Estados Unidos, Grisolía fue premio Príncipe de Asturias (1990) y participó en estudios clave sobre el genoma humano

santiago grisolia ICONO
Nació en Valencia el 6 de enero de 1923 donde falleció el 4 de agosto de 2022

Santiago Grisolía García

Licenciado en Medicina y con amplia experiencia en Estados Unidos, Grisolía fue premio Príncipe de Asturias (1990) y participó en estudios clave sobre el genoma humano. Miembro de la Fundación de Estudios Avanzados, fue presidente del Consell Valencià de Cultura (CVC) y promotor de los prestigiosos premios Jaime I.

Hablar de Ciencia en Valencia es hablar de Grisolía. Don Santiago, discípulo de otro grande como lo fue Severo Ochoa, quiso y supo poner el foco de esta disciplina en Valencia, por tanto, en España, y dotarle de un prestigio internacional sin parangón. Los Premios Jaime I no serían nada sin él, sobre todo porque fue el propio Grisolía uno de sus promotores. Por ello, año tras año, mascarillas incluidas durante la pandemia, la Lonja de Valencia se convierte en el epicentro del reconocimiento científico e investigador a nivel mundial.
Grisolía ha sido un regalo. Quizás por ello nació un Día de Reyes de 1923. Su contribución a la ciencia y a la cultura valenciana es interminable. No centenario por unos meses, sus 99 años dejan un legado digno de mención. Como médico, no tarda demasiado en expandir sus trabajos sobre las enzimas a Estados Unidos, donde hasta 1976 divulga sus conocimientos en universidades tan prestigiosas como las de Chicago, Wisconsin o Kansas, donde preside el Comité de Coordinación de la UNESCO para el Genoma Humano.
Pero Don Santiago es valenciano, y como ahí se dice, «la terreta es la terreta». Así pues, cuando vuelve a poner pie en su ciudad natal, Grisolía no duda un ápice a la hora de ponerla en valor, siempre teniendo en cuenta lo que a España ello le puede beneficiar. Tan es así, que en 1990 es galardonado con el Premio Príncipe de Asturias.
Siguiendo su línea científica, divulgadora e influido por su etapa estadounidense, Grisolía lanza la Fundación de Estudios Avanzados y, de ella, se derivan los prestigiosos Premios Jaime I. Tal es su cercanía y simpatía hacia la Corona de España, que el propio Rey Juan Carlos le concede el Marquesado de Grisolía en 2014, poco antes de abdicar el Emérito.
Dichos galardones son hoy día referente global y es habitual la entrega de los mismos por parte bien de el Rey Felipe VI o, como lo fue en este 2022, de doña Letizia.
Para Grisolía, los Premios Jaime I eran «necesarios» para su querida Valencia, pero a la par no dejaban de ser «una forma de publicitar la ciencia española y hacer que la sociedad se dé cuenta de que el futuro está en la Ciencia».
Don Santiago afirmó en alguna ocasión que falta «conocer» nuestra propia cultura y que de ella «hace falta un mayor conocimiento por parte de la sociedad. También aseguró que la «chispa de la vida está en la imaginación». Sin embargo, para honrar el inmenso y sin parangón legado de Grisolía, más que imaginárselo, hay que conocerlo.
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