Vicente Paniagua, histórico jugador del Real Madrid de baloncesto
Vicente Paniagua (1947-2026)
Alero de un Madrid de leyenda
En compañía de Rullán, Brabender y Luyk, entre otros, ganó diez ligas consecutivas y tres copas de Europa
Vicente Paniagua Logroño
Jugador de baloncesto
Por su trayectoria deportiva le fueron concedidas la Medalla de Plata al Mérito Deportivo del Consejo Superior de Deportes y el Emblema de Oro y Brillantes de la Real Federación Española de Baloncesto.
Se llamaban Emiliano, Luyk, Brabender, Cabrera. Más adelante, a principios de los setenta, se incorporaron a la banda Corbalán o Rullán. Todos ellos conformaron a lo largo de tres lustros un Real Madrid de leyenda. En 1966 se les unió -aunque Rullán y Corbalán se incorporarían a principios de los setenta- Vicente Paniagua Logroño, un manchego de Alcázar de San Juan que prestaba sus servicios en el equipo de su ciudad natal. Una llamada del club blanco bastó para traerle a la capital.
Alero de 194 centímetros de estatura, jugador de consumada eficacia defensiva, luciendo el 8 en la espalda, Paniagua contribuyó a que aquel equipo venciese diez ligas consecutivas, siete copas del Generalísimo -así se llamaba lo que es hoy la Copa de Su Majestad el Rey, al igual que en el fútbol y otros deportes-, tres copas de Europa y un campeonato del mundo de clubes. La lista no es exhaustiva.
Un historial de títulos que Paniagua y los suyos pudieron alcanzar gracias al buen hacer de entrenadores de la talla de Pedro Ferrándiz y Lolo Sainz. En este elenco no puede faltar Antonio Díaz Miguel, también oriundo de Alcázar de San Juan: por la admiración que le profesaba, Paniagua se decantó por el baloncesto y bajo su batuta lució en 20 ocasiones la camiseta de la Selección española.
La retirada de Paniagua no implicó su alejamiento del baloncesto, combinando su empleo en una entidad financiera con la presidencia de la Federación de Baloncesto de Castilla La Mancha y su pertenencia a la Comisión Delegada de la Real Federación Española de Baloncesto. Sin embargo, lo que le permitió mantener su popularidad en el universo del baloncesto no fueron tanto los cargos orgánicos como la presidencia de la Asociación de Veteranos del Real Madrid y los agudos comentarios que formulaba en los partidos retransmitidos en el canal televisivo del club blanco en compañía de Siro López y de Lorenzo Sanz Durán.