20 de enero de 2022

HorizonteRamón Pérez-Maura

Yo voy a ser un delincuente

¿Creen esos prelados vascos que la Fiscalía debe perseguir de oficio a quien rece por cualquier causa? ¿Creen que rezar puede ser malo porque Dios puede equivocarse y atender preces que invocan un mal? ¿En qué disparate se ha metido el PNV? 

Del respaldo clerical con el que siempre ha contado el nacionalismo vasco y el terrorismo afín a ese nacionalismo hemos tenido muchos testimonios a lo largo de décadas. Yo conozco de la mejor fuente el testimonio de Diego Prado y Colón de Carvajal, secuestrado por ETA el 25 de marzo de 1983. Cuando llegó a su zulo donde pasaría 72 días, los terroristas le incautaron todos sus enseres personales salvo la cadena de oro con la medalla de la Virgen de Guadalupe. Y le «consolaron» diciéndole que si le mataban, antes le enviarían un sacerdote si quería confesarse. Esa era la relación que ETA tenía –o creía tener– con una parte del clero vascongado.
El nacionalismo vasco ha pasado de ser el movimiento político más clerical de Occidente a apoyar ahora el PNV, en la reforma del Código Penal, un apartado que permitirá la persecución de quienes se concentren en las inmediaciones de clínicas abortivas sin necesidad de denuncia previa. Es decir, no tiene que haber nadie que se manifieste agraviado, herido o acosado por una persona que decide rezar o mostrar pacíficamente una pancarta a la puerta de un lugar en el que se practican abortos.
El 23 de abril de 2009, durante el Gobierno Zapatero, en ABC vivimos una huelga contra el ERE que la empresa se veía forzada a llevar adelante. Fuimos muy pocos los que ese día acudimos a trabajar en ejercicio de nuestro derecho. Al salir a almorzar otro empleado que sí estaba en huelga apedreó la ventanilla de mi coche y la rompió. Ahí no le pareció a la Fiscalía que hubiese ninguna intimidación. Me pregunto qué hubiera ocurrido si alguno de esos manifestantes hubiera estado rezando.
Esta reforma del Código Penal quiere proceder como si se tratara del maltrato a una mujer, en el que la Fiscalía puede actuar sin necesidad de una denuncia efectuada por esa víctima porque esta persona puede sentirse amedrentada. La reforma asume que quien entre o salga de abortar en un edificio y vea a otro ser humano rezando en su entorno también puede sentirse amedrentado y hay que ir a su rescate. Y esto lo apoya el partido más clerical de Occidente. ¿De verdad creen eso todos los sacerdotes vascos que siguen respaldando el nacionalismo del PNV? ¿Creen esos prelados vascos que la Fiscalía debe perseguir de oficio a quien rece por cualquier causa? ¿Creen que rezar puede ser malo porque Dios puede equivocarse y atender preces que invocan un mal? ¿En qué disparate se ha metido el PNV? Deben de creer que ésta es la vía para que los batasunos no les ganen las próximas elecciones. Les va a ir bonito.
Sinceramente, y no pretendo hacer ninguna broma, si sale adelante este punto de la reforma del Código Penal, anuncio ya que me propongo delinquir por primera vez en mi vida. Y que lo voy a hacer con previo aviso a la Policía Nacional del día y la hora de mi delito para facilitar mi detención. Informaré de ante qué abortorio rezaré por si acaso nadie que me vea allí es consciente de que estoy rezando. No vayamos a perder la mañana sin la pretendida causa/efecto. Cuando sea detenido, prometo declarar ante el juez que estaba rezando –aunque no pudiera apreciarse de ninguna manera–. Es posible –según me sienta ese día– que también declare haber rezado un poco por los diputados del PNV que van a defender este apartado 5 del artículo 172 del nuevo Código Penal. No sé si lo merecen. Tampoco sé si el juez lo considerará un agravante o un eximente. Al menos espero que Dios me escuche y les rebaje la purga que sin duda ameritan.

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