22 de mayo de 2022

El astrolabioBieito Rubido

Para qué sirven los sindicatos

No se entiende que llenen las calles de protestas, y hasta las hagan arder, cuando gobierna el PP y se callen como puertas, con inflación disparada y destrucción de empleo, cuando lo hace el PSOE

Desde siempre entendí y defendí el papel de los sindicatos en una democracia. Son instituciones necesarias en cualquier país libre que se precie y sirven y actúan de contrapesos, tan fundamentales en sociedades avanzadas. Lo que ocurre es que los sindicatos en España tienen pendiente una puesta al día, un aggiornamento. Suelen ser muy útiles para encauzar y resolver conflictos laborales, pero sus soluciones en ocasiones huelen ya al alcanfor del siglo pasado. Por eso me permito hoy, día primero de mayo, fiesta del Trabajo, recordar a los dirigentes sindicales algunos aspectos que deberían corregir. Por ejemplo, no pueden ser la correa de transmisión de determinados partidos. No se entiende que llenen las calles de protestas, y hasta las hagan arder, cuando gobierna el PP y se callen como puertas, con inflación disparada y destrucción de empleo, cuando lo hace el PSOE. Porque eso, queridos Unai y Pepe, os hace personas poco creíbles ante la opinión pública española. Como tampoco pueden hacer con sus presiones y estrategias suicidas inviables a determinadas empresas o mantener unos aparatos burocráticos carísimos. Por no hablar de la necesidad de que los liberados sindicales sean más ejemplares en su comportamiento y desde luego que no haya tantos, sobre todo en las grandes empresas. Por no hablar de esos piquetes mal llamados «informativos» que en las huelgas se tornan de una violencia que roza el delito penal. Ya el colofón está en sus simpatías por los nacionalistas, lo que es algo increíble a los ojos de la histórica ideología de izquierdas que los hizo nacer en su día. Que el secretario general de UGT, el asturiano Pepe Álvarez, sea pro independentista catalán es algo que entronca difícilmente con los valores de la izquierda histórica y tal vez tenga que ver con algún pliegue psicológico y emocional del niño emigrado desde su tierra natal hasta Cataluña. Así que, hoy día del Trabajo, primero de mayo y festivo, sería una buena jornada y oportunidad, tras llenar las calles, para reflexionar acerca del papel de los sindicatos en una sociedad moderna y compleja como en la que hoy vivimos.
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