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Análisis económicoJosé Ramón Riera

Trabajo fuerza la subida del SMI mientras los salarios suben el doble que los beneficios empresariales

Nuestra economía tiene que estar perdiendo productividad, y se está preparando una tormenta perfecta para el 2026

Lo que está pasando en nuestro país, siempre con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de Elena Manzanera, es tremendamente preocupante.

Desde el Gobierno, con las subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) sin acuerdos con la patronal, está forzando a las empresas a subidas de salarios muy por encima de lo que las empresas generan como beneficios, lo que a largo plazo puede convertirse en un verdadero problema.

Por otro lado, la subida de los salarios produce dos efectos muy «nutritivos» para el Gobierno: las cotizaciones sociales que pagan las empresas se disparan y los ingresos por retenciones en el IRPF se disparan el doble de lo que crece el PIB. Así exprime Hacienda a los contribuyentes sin subir impuestos. A cierre de noviembre de este año la Agencia Tributaria recauda 133.282 millones, lo que supone un 10,1 % más que el año pasado.

Si a esto le añadimos que el IVA se va hasta los 94.416 millones, con un crecimiento con el mismo período del 2024 de un 9,3 %, estamos con que aquí no ganan los trabajadores, a los que se les esquilma todos los meses con recaudaciones masivas de IRPF y de IVA cada vez que salen de casa para comprar cualquier producto básico para su vida cotidiana.

No hace falta que diga que el PIB per cápita, en términos reales, no ha sido publicado por el INE, pero que si hacemos un cálculo rápido y sencillo, cogiendo el último PIB real de la economía española y lo hacemos crecer un 2,6 % y lo dividimos por el último dato de población que ha publicado este Instituto, nos sale que el PIB per cápita son 26.719 euros, cuando en 2024 fue de 26.370, lo que significa que esta variable que es la que le interesa al bolsillo del ciudadano sólo crece un 1,3 %, es decir, la mitad de lo que crece el PIB.

Pero si estos resultados los miramos por el lado de los empresarios, vemos que, según el INE, las cotizaciones sociales que han pagado los empresarios han crecido un 7,3 % en términos nominales, un 1,6 % más que el PIB, y han llegado a los 184.289 millones, pero entre esta subida de las cotizaciones sociales y la subida de los salarios el Excedente Bruto de Explotación solo crece un 3,7 %.Para que quede claro el Excedente Bruto de Explotación es lo que les queda a las empresas tras pagar los costes de producción, excluidos los salarios y antes de amortizaciones, intereses e impuestos directos.

Este dato que es el motor de la Inversión y a la vez es el colchón frente a una crisis, es lo que permite modernizar equipos para que mejore la productividad, pero si esta cifra no crece lo suficiente es imposible que la inversión crezca, por mucho que el INE nos diga que en términos nominales la Formación Bruta de Capital crece un 7,6 % y la Real un 9,5 %. Las cifras oficiales del INE revelan discrepancias entre el crecimiento nominal y real, con deflactores que apuntan a posibles incoherencias en consumo, inversión y exportaciones.

Para que tengamos, como siempre, los datos a disposición por si alguien quiere hacer sus propios cálculos, les he preparado esta tabla explicativa:

Hay otros dos datos que llaman mucho la atención. La baja subida de los salarios en el sector tecnológico de nuestro país, la Información y las comunicaciones, en que los salarios sólo suben un 3,8 % y, por otro lado, la espectacular subida del 18,6 % en Actividades Inmobiliarias que llama poderosísimamente la atención.

Los salarios de la Administración pública suben un 6,2 % porque ya avisa el INE que ha incluido la subida pagada en diciembre, pero así toda esta subida contrasta con que el Consumo Público solo suba un 4,7 %. Otra posible incongruencia.

En definitiva, el PIB mirado desde las rentas nos muestran dos datos muy preocupantes para la economía: la subida de los salarios muy por encima de la media del crecimiento del PIB, es muy preocupante porque demuestra que nuestra economía tiene que estar perdiendo productividad, y la caída de los Excedentes Brutos de Explotación están reduciendo sus márgenes, lo cual prepara una tormenta perfecta para el 2026, salarios subiendo, productividad cayendo, beneficios a la baja, menores inversiones nacionales… el coctel perfecto para una crisis cercana.

No olvidemos que en el 2025 ya hemos crecido un punto porcentual menos que en 2024 y que las previsiones del Gobierno son a la baja para 2026 (un 2 %) y nos anticipan serios problemas estructurales.

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