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24 de mayo de 2024

Ojo avizorJuan Van-Halen

La soledad es un escalofrío

Sánchez también se queda solo en Europa. A nivel internacional su soledad es evidente tras sus declaraciones durante el viaje a Israel con la gratitud y felicitación del grupo terrorista Hamás

Actualizada 01:30

El título es un verso de Manuel Alcántara. Fue mi hermano mayor en la poesía, mi apoyo en tantos avatares de la vida. Releo estos días El embarcadero, uno de sus primeros libros, y sin saber por qué pienso en Sánchez. No hay poesía en Sánchez. Nada tienen que ver Alcántara y Sánchez. Uno era verdad y sentimiento, el otro es mentira y frialdad. Manolo sentía la soledad y la huía, Sánchez cree que nunca la sentirá. Y, sin embargo, está ahí y creciendo. ¿Lo sabe? ¿Ha sentido alguna vez ese escalofrío? Creo que no. O sí. Con este hombre no se sabe nunca qué creer. Guarda sus reacciones para las tribunas y gestualmente son carcajadas cuando se refiere a la oposición y sonrisas cómplices si proclama éxitos ante los suyos.
Pero su soledad se evidencia. Sánchez está solo. Ya no engaña a nadie. Conocemos la frase atribuida a Lincoln que, sin embargo, nunca pronunció al menos literalmente: «Puedes engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no a todos todo el tiempo». Si Sánchez trató de conseguirlo ha fracasado. La calle está contra Sánchez. No puede permanecer en espacios abiertos sin que le abucheen. El último episodio en su reciente viaje ferroviario a Asturias. Cada vez las vallas para alejarlo del pueblo soberano son más lejanas, su escolta más numerosa, y, desde esas evidencias, mucho mayor es su miedo a encontrarse con la gente. Las manifestaciones se suceden y no sólo en Ferraz; se han convertido en símbolos del malestar y la resistencia contra el sanchismo, especie de socialismo aborregado que se convoca desde la fórmula de autobuses fletados y bocadillos. A más altura están atados a sus escaños y canonjías por los sueldos. Por ejemplo ¿qué haría Patxi López con un PSOE distinto al de Sánchez?
Se aderezan los encuentros de Sánchez con sus palmeros siempre en locales cerrados de donde ya se ha expulsado a gente por osar manifestar su discrepancia y, mientras, las multitudinarias concentraciones se repiten en toda la geografía española para protestar contra Sánchez. Asociaciones profesionales diversas, abogados, jueces, altos órganos judiciales, fiscales, inspectores de trabajo, funcionarios de variados cuerpos, policías, guardiaciviles, asociaciones de militares retirados, antiguos parlamentarios, significados socialistas que escribieron en sus biografías la historia del socialismo y han celebrado actos o han firmado manifiestos en contra de las políticas que representa Sánchez. Es una coincidencia en la protesta que en España no se había producido antes.
La incógnita, por ahora, es la UE. Pero no es ciega, ni sorda, ni muda. ¿Qué hará? Bolaños, el bombero de Sánchez, se apresuró a viajar a Bruselas para reunirse con el Comisario de Justicia, Didier Reynders, y tratar de engañarle sobre la amnistía. El bombero regresó anunciando que en Bruselas no existe preocupación y se considera el acoso a la Justicia un problema interno de España. No es cierto. Bruselas quiere saber más. La Comisión Europea negocia incluir un artículo clave en el proyecto de Directiva europea contra la corrupción que afectaría a la amnistía española. El ponente es el eurodiputado portugués Nuno Melo, del CDS (el PP de Portugal). La nueva Directiva defendería el Estado de derecho y los valores fundamentales en un sistema democrático. Tendría en cuenta la posición de la Comisión de la UE respecto a Rumanía, trasladada en su día a las autoridades rumanas cuando afrontaron una reforma legal que exoneraba de delitos de corrupción a varios responsables públicos.
El Tribunal Supremo ha señalado ciertos tics autoritarios de Sánchez entendiendo como ilegales nombramientos tan significados como la presidencia del Consejo de Estado, el fiscal general del Estado y la fiscalía de la Sala Militar. Antes ya se habían considerado ilegales la presidencia de RTVE y la designación de Iglesias para el órgano de control del CNI. Igualmente se entendieron inconstitucionales las restricciones de derechos durante la pandemia. Sánchez también se queda solo en Europa. A nivel internacional su soledad es evidente tras sus declaraciones durante el viaje a Israel con la gratitud y felicitación del grupo terrorista Hamás. En el debate sobre la amnistía se está enmascarando el verdadero fondo que no es, en definitiva, su inconstitucionalidad, que resulta indudable, sino el hecho inmoral de, desdiciéndose, cambiar la amnistía por votos y consentir que la redacten los propios beneficiados. La soledad de Sánchez, tenga escalofríos o no, resulta ya innegable.
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