La paradoja de la España sanchista
Hay más dinero que nunca, pero la clase media tiende a la desaparición. Cada día miles de españoles dejan ese nivel social para engrosar la ya millonaria lista de pobres
El ocupante de la Moncloa, Pedro Sánchez, ese que solo gana en las encuestas del CIS, anunció ayer a bombo y platillo la creación de un fondo soberano español con dinero que no sabemos muy bien de dónde va a sacarlo. Sobre todo, si tenemos en cuenta que España lleva sin Presupuestos Generales del Estado desde 2023. Ese fondo parece que va a remediarlo todo. Va a hacer viviendas, tomar participaciones en empresas y generar riqueza para todos los españoles, especialmente si están afiliados al PSC. Como consecuencia de ello, Sánchez, que no conoce victoria electoral, se jacta de que la economía española va como «un cohete». Algo de cierto debe haber cuando en la Bolsa española las subidas se cuentan por días. A la clase empresarial le va bien, a la media muy mal. A la baja, fatal.
Es curioso que en esta España a la que este Gobierno ha subido más que ningún otro los impuestos, es decir, que recauda más que nunca, las estadísticas de la pobreza se le disparen. El Gobierno que venía a arreglarle la vida a los pobres: una mentira más de este tiempo de desolación moral y política que padecemos. Las estadísticas del INE señalan que el 25,8 por ciento de la población residente en España está en situación de pobreza o exclusión social. Eso equivale a doce millones de españoles que son rematadamente pobres. A uno de cada cuatro ciudadanos que viven en nuestro país no les llega ni el aire del cohete que dice Sánchez que es nuestra economía.
Se recaudan más tributos que nunca, con el mayor esfuerzo fiscal de Europa; nos endeudamos como nunca lo habíamos hecho en nuestra historia, más de 80.000 millones de euros al año; el rigor fiscal de la UE no ha contado hasta hace un mes y medio, barra libre tuvo el sanchismo; y, además, hemos recibido decenas de miles de millones de los fondos europeos por el covid. ¿Dónde está todo ese dinero?
Es la paradoja de la España sanchista: hay más dinero que nunca, pero la clase media tiende a la desaparición. Cada día, miles de españoles dejan ese nivel social para engrosar la ya millonaria lista de pobres. No hay viviendas, los salarios son bajísimos, las políticas sociales son de modelo comunista, lo que quiere decir que son pan para hoy y hambre para mañana.
España, además, no funciona. Medio país se encuentra sin servicio de tren. Viajar a cualquier ciudad andaluza es hoy más difícil que hace treinta años. Hemos retrocedido. Los aviones son ahora carísimos. Las carreteras están llenas de baches, las presas amenazan con romperse y el Gobierno socialcomunista, el más «progresista» de la historia, es una fábrica de hacer más ricos a los ricos, según el Ibex 35, y trasvasar ciudadanos de clase media a la pobreza.