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en el recuerdoAlfonso Ussía

Encuentro bilateral

La importante conversación entre Sánchez y Biden no duró cuatro segundos, sino treinta y nueve. Y hablaron de mejorar el acuerdo militar bilateral, de la situación de América, y de muchas cosas más, según nuestro presidente Yo Mi Persona

No comparto el pitorreo por la brevedad del importante encuentro bilateral en un pasillo de nuestro presidente Yo Mi Persona, y el presidente de los Estados Unidos, Biden. A veces, unos pocos segundos – 39 en el caso que nos ocupa–, son más fructíferos que horas y horas de charla. Ahí tienen el caso de Adán y Eva.

Su primer encuentro en el Paraíso Terrenal apenas duró cuatro segundos, y nadie discute que resultó productivo y provechoso. Se topó Adán con Eva, y se estableció entre ellos una mutua corriente de simpatía. –Hola, le dijo Adán a Eva; –Yo también, le respondió Eva a Adán. Y nueve meses después nacieron Caín y Abel. Caín mató con una quijada de burro a Abel, y a partir de ahí, no se sabe cómo, empezaron a nacer niños en todo el mundo, sobre todo chinos. Entre Adán y Caín dejaron a la pobre Eva hecha unos zorros, pero ser la única mujer sobre la Tierra tiene esos inconvenientes.

La importante conversación entre Sánchez y Biden no duró cuatro segundos, sino treinta y nueve. Y hablaron de mejorar el acuerdo militar bilateral, de la situación de América, y de muchas cosas más, según nuestro presidente Yo Mi Persona. Pero el fotógrafo de la OTAN, que caminó junto a ellos ha narrado el contenido de la conversación.

–Hola. Presidente.

–¿Usted quién es?

–Soy Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España.

–¿Sacha, dice? ¿Es usted ruso? Rusia no está en la OTAN.

–No, Sánchez. Pedro Sánchez, Peter Sánchez.

–Ah, muy bien. ¿Pertenece usted al dispositivo de seguridad de la Organización?

–No, yo soy un líder mundial, como usted.

–Vamos, vamos… Pues llámeme dentro de unos años, que ahora tengo que recibir a los presidentes de Lituania, Estonia y Letonia por separado. Que le vaya bonito.

Y ahí terminó todo.

No obstante, la gente, la ciudadanía, no sabe analizar los matices de este éxito internacional de España. El presidente de los Estados Unidos de América no le dice a todos los que se le acercan que le llamen dentro de unos años. Y Sánchez, que no da puntada sin hilo, se lo ordenó inmediatamente a Iván Redondo. –Iván, en la agenda de dentro de unos años, apunta que tengo que llamar a Biden. Me lo ha pedido él. Y que en El País, la SER, La Sexta, Telecinco, Antena 3 y Onda Cero dejen claro que ha sido Biden el que me ha rogado que lo llame dentro de unos años. Que luego vienen las manipulaciones. – Siempre a tus órdenes, presidente, y enhorabuena por el exitazo. Has puesto una pica en Flandes.

Como español, me siento confortado y orgulloso. Lo que ha conseguido Sánchez de Biden no está al alcance de todos los líderes mundiales. Hay que reconocer, eso sí, que hubiera sido más productivo para la imagen de España en el exterior que Biden hubiese decidido mantener a solas una charla con él como hizo con los presidentes de Estonia, Letonia y Lituania, pero claro, lo de las agendas es una lata. Al final le sobró tiempo y recibió a Erdogan el líder mundial turco, que quedó completamente descolocado cuando Biden le preguntó: –Amigo Erdogán, ¿sabía usted que se ha infiltrado un ruso muy agobiante llamado Sacha en nuestras reuniones?

Los éxitos internacionales no siempre son redondos. Pero el de Sánchez con Biden, al menos, entra en el ámbito de lo indescifrable, que ya de por sí, es un triunfo.

  • Publicado en la web de Alfonso Ussía el 16 de junio de 2021
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