Fundado en 1910
Ojo avizorJuan Van-Halen

Y Sánchez gritando al sol

Ahora se convoca en redes una nueva invasión para el día 15. Si ocurriese ¿cómo reaccionaría esta vez Sánchez? ¿Diría que no sabía nada? ¿Acusaría a mafias y alabaría al sultán? Debería mostrarse decisión en la respuesta

España a Sánchez le importa un comino salvo para ejercer el poder sin líneas rojas, bordeando la Constitución. La legislatura sin Presupuestos, no hay pacto fiscal autonómico, no tiene mayoría parlamentaria, la deuda pública camina hacia los dos billones, y ante una crisis sin precedentes que vulneró nuestras fronteras, no convoca el Pleno del Congreso, al Consejo de Seguridad Nacional, ni al Consejo de Defensa Nacional, y hace años que no tenemos debate del estado de la nación. Sólo consulta con Su Mismidad que le da la razón. Siguiendo al clásico, que no habrá leído, en La Mareta grita al sol como liberación y reafirmación de sus ideas, entre el mojito y los mariscos varios, rodeado de amiguetes y familiares a costa de tus impuestos.

Las situaciones tensas suelen desenmascarar a los cobardes, a los idiotas y a los vendidos. Y no me refiero a los supuestos 61 de los medios, rebaño sumiso al poder, sino a todos los que se movilizan a toque de corneta. En las tensiones suelen aparecer espectros, como la inefable Carmena con aquella declaración de felicidad tras una de las primeras llegadas masivas de inmigrantes, por lo mucho que los quiere; no tengo noticia de que albergase a ninguno. O como la Trujillo, que, puedo asegurarlo, fue ministra, cuando afirma que la libertad de expresión está más amparada en Marruecos que en España y que Ceuta y Melilla son vestigios del pasado. Ella lo es. O como la ministra comunista Sira Rego, gran justificadora, a la que pocos pondrán rostro y cuyos aciertos se desconocen.

Con lo que ha caído y está cayendo se habla insistentemente de un ático de la Comunidad de Madrid, en un mantenido intento de dañar políticamente a Ayuso que, a mi juicio, no acertó en el planteamiento ni en la decisión, pero, en medio del tsunami gubernamental, lo del ático es un asunto ridículo, salvo para quienes tengan que justificar los servicios prestados. Habrá orden de mantenerlo.

Las versiones de Marlaska y de Robles sobre la invasión de Ceuta son contrapuestas. No se llevan bien. Marlaska ha cambiado mucho, y no sólo en la grafía de su apellido, también desde sus tiempos de vocal del CGPJ a propuesta del PP. Es falso que la UE nos felicitase; escuchemos al comisario europeo, no sólo a Marlaska. La UE nos tira de las orejas, despacito como suele. Los que padecen son los ceutíes, atemorizados y abandonados por el Estado. Ya ha habido violaciones de niñas y una de ellas con desgarros como nunca habían visto en el hospital de la ciudad. Y volverán las avalanchas no por mafias sino por la implicación de Mohamed VI y la ineptitud de Sánchez. Algunos invasores llegaron con armas blancas y de fuego; hay apuñalados. Entre los invasores se cuentan excarcelados, incluso pocos días antes, y algunos identificados como yihadistas en España.

Uno de los invasores que permanece en Ceuta insistió: «Antes muertos que volver a Marruecos». Me apunta un amigo que así se evidencia que Ceuta y Melilla son españolas ya que hay decenas de miles de marroquíes tratando de entrar, y si las ciudades fuesen marroquíes habría decenas de miles intentando salir. Manipulados, huyen de la pobreza. Y sobre la célebre sentencia del Supremo, se ha incumplido. Inmigrantes llegados a nado han sido expulsados. Es una sentencia absurda, desde la irrealidad.

Ahora se convoca en redes una nueva invasión para el día 15. Si ocurriese ¿cómo reaccionaría esta vez Sánchez? ¿Diría que no sabía nada? ¿Acusaría a mafias y alabaría al sultán? Debería mostrarse decisión en la respuesta. Acaso la celebración de unas maniobras militares marítimo-terrestres, el envío de más unidades del Ejército, y serían disuasorias dos fragatas frente a Ceuta y Melilla. Si España vuelve a sorprenderse o a fingir que se sorprende, sería de traca a nivel internacional. Sánchez, menos mal, nos aconseja su playlist y grita al sol mientras disfruta La danza de las chirimoyas, ejecutada al piano por su autor.

Ya escribiré sobre el Rey y la invasión de Ceuta, pero es tema que precisa la maduración del tiempo como las uvas en La zorra y las uvas, la fábula de Esopo