Fundado en 1910

Cartas al director

No todo vale

La cultura del miedo es un fenómeno que ha instaurado un clima de autocensura sin precedentes. Profesores, periodistas y ciudadanos temen expresar opiniones contrarias por miedo a ser «cancelados», una práctica que puede incluir despidos, amenazas e incluso ostracismo social. ¿ Todo es desinformación?

Hoy existe crisis de la verdad, se sufre por decir la verdad. Nos hemos hecho cómodos, nos faltan fundamentos y referentes. Casi todos miramos para otro lado, sufrimos una anestesia general. Por ello es necesario el rearme moral, lo primero es necesario recuperar el valor, no contagiarnos del miedo frente al poder que prefiere títeres. Debemos afirmar que no todo vale.

Muchas noticias que llegan hasta nosotros a través de alguno de los numerosos medios de información que tenemos a nuestra disposición, nos plantean no pocos dilemas éticos. Y muchos se aprovechan de ese derecho para difundir los más insensatos contenidos, que amenazan otros derechos igualmente importantes. Entran en conflicto la salvaguardia de derechos y no siempre parece claro cuál es la que prevalece ante el sinsentido de algunas leyes y su aplicación.

Esto no hay quien lo entienda dicen los mayores. Nos han dejado a la intemperie… Ante esta situación, necesitamos reconocernos en nuestros orígenes, frente a la Europa de las ocurrencias. La resistencia no puede esperar más. Es imperativo que los intelectuales y los ciudadanos actuemos con determinación para erradicar la cultura woke antes de que su influencia sea irreversible. Esta batalla no se libra solo por la libertad de expresión, sino por la supervivencia de una civilización fundamentada en la razón, el mérito y el respeto por la verdad.

En la España del esperpento toleramos la trola, no nos importa que nos mientan si son los nuestros. Los relatos son medias verdades y nada más peligroso que las medias verdades.. Mentir es más atrayente que decir la verdad. Eso nos lleva a no confiar en nadie, al relativismo puro y duro. No existen hechos solo interpretaciones que decía Nietzsche.

Cuando un caramelo está envenenado, no es procedente dedicarse a elogiar la belleza del envoltorio. En el envoltorio nunca está la verdad.

Rafael de Miguelsanz

Más cartas al director

  • Socialistas y aforamientos

  • El dragón y el guerrero

  • Península Gulag

  • Hoy ya no toca soñar

  • El pacto necesario

  • tracking

    Compartir

    Herramientas