Cartas al director
Control sin odio
Da para reflexionar que sea precisamente el 18 de julio cuando un partido de ultraizquierda y nacionalista como los Comunes, encabezados por Gerardo Pisarello, presenten, en la Fiscalía especializada en delitos de odio, una denuncia por la comisión de tal delito contra Santiago Abascal y otros dos diputados de Vox, entre ellos la portavoz Pepa Millán.
Sin embargo, nada ha mantenido el líder de Vox que se aleje de las nuevas políticas sobre migración que se extienden por Europa y que simplemente consisten, en palabras del primer ministro portugués, Luis Montenegro, en encontrar un término medio entre las puertas abiertas y la cerrazón total.
Como han pactado el Reino Unido y Francia, se trata de que los gobiernos se responsabilicen del control de sus fronteras. Reino Unido devolverá a Francia a los inmigrantes irregulares que entraron desde el país galo por el canal de la Mancha. Y sólo aceptará a inmigrantes con una relación personal, familiar o histórica con el Reino Unido.
Toca a la izquierda aceptar humildemente un cambio en las políticas migratorias. Aceptar que no las mueve el odio sino la paz social.