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Cartas al director

Asignaturas pendientes para septiembre

Pedro Sánchez nos condena a no tener gobierno. Evidentemente existe un Ejecutivo, pero ni tiene capacidad para plantear una acción política en el medio plazo más allá de la que sirve para mantenerse, ni tiene el soporte de una mayoría ideológica que oriente una estrategia desde el Legislativo. Dos años después de la investidura, hablar de una mayoría de progreso en el Congreso es una falacia.

La polarización de la política española que alimenta Moncloa para justificar sus pactos y la renuencia a priorizar al PP – la formación con más votos en las últimas elecciones- aunque sólo sea en los asuntos de Estado hace casi imposible alcanzar acuerdos en temas socialmente compartidos sin que se entiendan como un rescate a un Ejecutivo cada vez más débil. El último ejemplo es el rechazo del Congreso al denominado 'decreto antiapagones' una mezcla de medidas demandadas por la industria y el sector productivo nacional con otras de sesgo ideológico. Este varapalo viene precedido de la renuncia a tramitar otros dos proyectos estrella del Gobierno – la ley Bolaños sobre la administración de justicia y la rebaja de la jornada laboral- por falta de apoyo parlamentario que desde el PSOE se estuvo reclamando a Junts hasta última hora. En contraste, cabe preguntarse qué voluntad real ha mostrado el Ministerio de Transición Ecológica para incorporar al PP a ese decreto. ¿Cómo es posible que el Ejecutivo esté dispuesto a retorcer los consensos constitucionales de forma permanente -amnistía, cupo catalán, cesión de la Seguridad Social, competencias en inmigración- y sea incapaz de asumir algunos de los planteamientos de la formación más votada en el país? Una respuesta plausible hay que encontrarla en la dinámica instalada en los dos principales partidos -PP y PSOE- que priman los intereses partidistas en forma de victorias o derrotas parlamentarias frente al interés general, que no puede ser otro que buscar las soluciones a los problemas de los ciudadanos. El futuro más incierto de la historia nos espera.