Cartas al director
De profesiones, oficios y similares
En una entrevista, la señora Yolanda Díaz, Vicepresidenta Segunda del Gobierno de (mi querida) España, afirmó que este país sería maravilloso si un albañil o una señora de la limpieza fueran ministros.
Y tiene razón. Pero, claro, ese criterio, por aquello de la igualdad que tanto pregona la señora Díaz, habría que extenderlo al resto de profesionales. Es decir, que para sembrar y cosechar tomates, pongo por caso, habría que graduarse en Derecho; o en Medicina, aquel que quisiera dedicarse a arreglar tuberías; o en Ingeniería Informática para conducir un taxi; o en Filología en lenguas semíticas para arreglar automóviles
Pues no, señora ministra; para dedicarse a cualquier profesión (todas son igualmente dignísimas y necesarias) hay que prepararse para ello, sea Vicepresidenta de Gobierno, albañil, médico, agricultor, mecánico o taxista.