Cartas al director
Un verano distinto
Hoy, iniciado el mes de agosto de 2025, reflexiono y pienso si no estará siendo este verano un poco o bastante distinto. Quizás por las oscilaciones de las temperaturas, tórridas o con frecuentes bajadas, hay muchos y fuertes catarros veraniegos y episodios de gastroenteritis. Otra diferencia negativa de este extraño estío se nota en las carreteras, en un estado de abandono tercermundista y lamentable, con locales y esporádicos arreglos y parcheos, a todas luces muy insuficientes y concentrados en los meses de julio y agosto, cuando más se desplaza el sufrido y estoico personal. El pueblo español sigue durmiendo la siesta perpetúa, ahora obnubilado con las vacaciones veraniegas, mientras el aspirante a sátrapa de la Moncloa sueña y soñará durante casi un mes, en la Mareta, en cómo seguir con la disolución de España y perpetuarse en el sillón presidencial, sin miedo al Artículo 8 de la Constitución, que él mismo está convirtiendo en papel mojado.
Toda España bosteza en su modorra veraniega y todas las previsiones apuntan a que seguirá bostezando y dormitando en las próximas estaciones del año.