Cartas al director
Vacaciones en el mar
Lo que nos faltaba por oír, un buque de la Armada española para proteger a unos perroflautas. Los disparates de Pedro Sánchez para socavar votos a la ultraizquierda y para distraernos de sus corruptelas familiares no tienen límites.
Hace unos días apoyó a un grupo de kale borrokas animándolos a que reventasen La Vuelta ciclista a España y con la ayuda del delegado del Gobierno en Madrid la reventaron. El desprestigio internacional para España no ha sido nada desdeñable.
Ahora Pedro Sánchez ha decidido mandar un barco de guerra con el inmenso coste diario que eso supone a defender a unos individuos que con la excusa de la guerra de Gaza están de farra viajando por el Mediterráneo.
Alguien se puede creer que este buque intimida a uno de los mejores ejércitos del mundo. Netanyahu no debe pegar ojo con semejante amenaza.
A lo mejor resulta mucho más intimidante el buque si los tripulantes de la flotilla del amor se suben a él y lo tunean con un estilo muy hippy como si de una caravana Volkswagen se tratase. Pueden pintar flores en su cubierta, símbolos de la paz y frases antológicas del mayo del 68 como «Haz el amor y no la guerra».
Si cargasen los cañones, de tecnología israelí por cierto, con pétalos de rosas sería tan bonito que los disparasen... Y si por los altavoces de cubierta sonase continuamente la canción de John Lennon Imagine sería perfecto y no se podría pedir más. Bueno sí, por pedir que no quede, sería tan guay que el barco de guerra lo capitanease la muñeca Barbie y que el muñeco Ken fuese su contramaestre. La flotilla woke no se merece menos.
Toda esta pantomima de apoyar a una flotilla de unos niñatos jugando a ser héroes y todo este dislate de amenazar al estado de Israel de que si les hacen pupa se van a arrepentir, le da a Pedrito mucho rédito electoral que en el fondo es lo único que le interesa.
El primero que se parte de la risa con toda esta patulea de «marinos» progres es Pedro Sánchez y si tiene que hacer el paripé de apoyarles para ganar votos lo hará, cosas mucho más indignas ha hecho por mantenerse en el poder.