Cartas al director
Muerte y violencia
He leído dos titulares sobre el Papa en su periódico: uno, alentando a educar en la no violencia, otro declarando que tendemos a tratar la muerte como un tabú para no dañar nuestra sensibilidad.
Respecto al primero, quiero recordar las palabras de un jesuita que leí hace mucho tiempo, decía que tolerar la violencia hacia nosotros no es pacifismo. Nuestra sociedad no proscribe la violencia, la violencia es necesaria pero solo en los supuestos establecidos por la ley. Podríamos decir que Dios ha dado recursos a sus criaturas para defenderse y que los seres humanos hemos ordenado la forma en que utilizamos esos recursos para que sean más eficaces. Creo que sería bueno educar en la violencia, en los usos y los límites de este recurso, en los efectos que provoca cuando la usamos bien y cuando la usamos mal.
En relación con el segundo, estoy de acuerdo con el Papa en lo que respecta a la sociedad occidental, en otras culturas asumen la muerte con naturalidad y se comunican con sus seres fallecidos sin problemas y sin complejos. La pregunta es cómo hemos llegado hasta aquí, hasta vivir de espaldas a una realidad inevitable y tratarla tan mal, como si fuese una ladrona, una entrometida, una inoportuna. Por qué nos engañamos a nosotros mismos creyéndonos inmortales.