Cartas al director
La Semana Santa al aire de San Juan de la Cruz
La Semana Santa en Úbeda (Jaén) al aire de este año jubilar dedicado a San Juan de la Cruz (fallecido aquí en 1591) deja o debe dejar, como se suele decir, una profunda huella. El hálito del santo lleva a sentirse más inmerso en el ámbito espiritual de Cristo en la Cruz y a las palabras pronunciadas por el redentor momentos antes de entregar su vida al Dios eterno: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu».
San Juan estimula a seguir en nuestra vida el camino, que no es sino indicar con distintas palabras que seguir a Cristo es el itinerario cierto y seguro para nuestra salvación, según nos indica en diversos puntos de sus escritos como el siguiente de su obra Subida al Monte Carmelo: «No consiste, pues, en recreaciones y gustos y sentimientos espirituales, sino en una viva muerte de cruz, sensitiva y espiritual, esto es, interior y exterior». Y, efectivamente, los pasos de Semana Santa han ido marcando ese sendero: desde su entrada triunfal y gozosa en Jerusalén el Domingo de Ramos hasta abrazarse a la cruz para subir al Monte Calvario y exhalar su último suspiro clavado en el madero. Y todo ello para cumplir la voluntad de su padre, Dios.
San Juan de la Cruz imita e invita a seguir con fidelidad esos pasos del señor a través del desprendimiento total de nuestros vanos sentimientos y recreaciones tanto materiales como espirituales. Vida sobria, fijada únicamente en el cumplimiento, por amor, de nuestros deberes para con Dios y con los demás: es una forma de entrega redentora bajo el estímulo y ejemplo de Cristo, a quien hemos contemplado de manera gráfica a través de tantas y magníficas escenas en esta Semana Santa.