El delegado del Gobierno en Ceuta se encuentra cada día más presionado para que deje su cargo, como consecuencia de su pésima gestión de la crisis que vive la ciudad autónoma desde el pasado 30 de julio. Fuentes próximas al delegado consideran que su dimisión es inminente. Lleva días sin comparecer en público. Sólo está pendiente de que el gobierno disponga de un sustituto y de que él resuelva su futuro profesional con un traslado a Canarias junto a su mujer. Según estas fuentes, el delegado del gobierno pretender recuperar su antigua profesión de maestro.
Ana Vázquez
El caso de Ana Vázquez enseñando un bote de gas pimienta en el Congreso no es, desde luego, el gran problema de la política española. El Gobierno, sumido en la corrupción y la guerra sucia mafiosa y desacreditado por su incompetencia en Ceuta, ha convertido la acción de la diputada del PP en una nueva cortina de humo. Pero, aun así, se equivocó la diputada Vázquez al optar por un tipo de efectismo que incumple el reglamento de la Cámara y recuerda las puestas en escena de Rufián y otros histriones de la izquierda y el separatismo. Su actuación contrasta con el estilo moderado de su jefe de filas. Para retratar a Marlaska no hacen falta efectos especiales, basta con argumentar y con recopilar su larguísima colección de errores y mentiras.