Una familia etíope reza en el Santo Sepulcro ante la losa donde la tradición señala que fue preparado el cuerpo de Jesús
El número de peregrinos a Tierra Santa se reactiva lentamente: «Hemos vivido un desastre absoluto»
Un goteo persistente de visitantes regresa a los Santos Lugares tras dos devastadores años sin peregrinaciones
Una mínima esperanza se abre paso tímidamente en la Tierra Santa. Tras dos años de combates y sin peregrinos, éstos han comenzado a retornar lentamente al lugar que vio nacer a Jesús. «Lo que hemos vivido en este año y medio, dos años de guerra, ha sido un desastre absoluto, hemos visto muchas muertes», se lamenta Sobhy Makhoul, un diácono de la Iglesia católica maronita. Makhoul, que trabaja con agencias de viajes internacionales, vio con dolor cómo los visitantes extranjeros se esfumaban. «La gente, poco a poco, va teniendo un gesto de valentía y también de generosidad, volviendo a visitar los lugares santos. La semana pasada, la casa de huéspedes dirigida por monjas maronitas y que cuenta con 52 habitaciones, recibió a unos 60 peregrinos», señala esperanzado al Christian Media Center.
Algo similar ocurre en el santuario franciscano de la Flagelación: Hasta aquí ha llegado al menos un centenar de peregrinos de diferentes nacionalidades, e incluso un pequeño grupo de profesores musulmanes que visitaban Jerusalén. Fray Francesco Patton, Custodio de Tierra Santa, ha acogido en el convento de San Salvador a monseñor Ivan Maffeis, arzobispo de Perugia (Italia), que acudió hace unos días en peregrinación con el clero de su diócesis. «Teníamos el deseo de expresar un signo muy sencillo, muy pequeño, de cercanía a los cristianos de esta tierra. Es una tierra sangrienta, es una tierra de conflicto, es la tierra a la que estamos atados, a la que está atada nuestra fe», manifestó el prelado durante su peregrinación.
Poco a poco, los turistas y peregrinos vuelven a llevar vida a las tortuosas calles de Jerusalén. «Les digo a todos que vengan a Tierra Santa con paz», invita el diácono Makhoul. «Confiamos en Nuestra Señora, nuestra protectora, y confiamos en vuestras oraciones. Venid a Tierra Santa para iniciar un nuevo camino, especialmente en el Año Jubilar que nos toca vivir. Un año de esperanza que estamos llamados a vivirlo entre Roma, Jerusalén, Belén y Nazaret», agrega.
Y concluye con un mensaje para todos los que se estén planteando peregrinar a los Santos Lugares: «Queridos peregrinos de la esperanza de todo el mundo, os esperamos con alegría y con el corazón lleno de expectativa, deseando poder encontrarnos pronto en las calles de las Ciudades Santas y en los Santos Lugares».