Tumba de San Francisco de Asís
El misterio del cuerpo de san Francisco de Asís: fue encontrado tras 600 años de búsqueda
Los restos que hoy se veneran en la basílica de San Francisco en Asís (Italia) no se encontraron hasta el siglo XIX y en extrañas circunstancias
san Francisco de Asís es uno de los santos más queridos y venerados en la historia de la Iglesia. ¿Cómo puede ser, entonces, que sus restos hayan estado perdidos durante tantos siglos?
El fundador de la Orden Franciscana falleció en 1226 y tan solo dos años después el Papa Gregorio IX lo declaró santo y comenzó la construcción de la basílica.
Algunos afirman que fue el monje encargado de la construcción del templo quien ocultó en secreto el cuerpo del santo dentro de la iglesia, con el fin de protegerlo ante una posible invasión sarracena. Sin embargo, otros sostienen que los restos permanecieron escondidos hasta el siglo XV debido a las disputas entre diversas familias italianas.
Encontrado en extrañas circunstancias
No fue hasta que el Papa Pío VII en el siglo XIX, autorizó a los fieles de la zona a comenzar la búsqueda del cuerpo de san Francisco. Debido a la creencia de que se encontraba aún escondido en el templo, se levantó el suelo. La sorpresa fue lo que descubrieron tras este levantamiento: barras de hierro, similares a las utilizadas en el siglo XIII para proteger sepulturas. Excavaron la zona, y al final del túnel y escondido bajo una gran cantidad de rocas, se hallaron los restos intactos del santo.
También para sorpresa de los allí presentes, el cuerpo no fue lo único que encontraron. Junto a san Francisco se hallaron algunos objetos: 12 monedas de plata, 29 cuentas, un anillo y una piedra sobre la que descansaba su cabeza.
El Papa Francisco firmando la encíclica «Fratelli Tutti» en la tumba de San Francisco de Asís
Aunque aún no está claro el porqué de aquellos objetos, se cree que las monedas estaban allí para ayudar a datar la tumba. Otras fuentes apuestan por una versión algo más inquietante: el fraile que selló la tumba podría haber sido un alquimista, y los objetos formarían parte de algún antiguo ritual pagano.
Peregrinaciones
El cuerpo de san Francisco de Asís fue trasladado a una tumba pública dentro del propio templo que lleva su nombre para favorecer la veneración de los fieles creyentes.
La basílica ubicada en la ciudad de Asís (región de Umbría) es Patrimonio de la Humanidad desde el año 2000. Forma parte de un complejo monumental franciscano y es de importancia religiosa siendo sede de la Orden Franciscana y lo más importante: allí descansan los restos del venerado santo.
La tumba del santo se encuentra en la Basílica de San Francisco de Asís
Además de poder rezar en la cripta, el templo alberga venerables reliquias del franciscano. Entre ellas se encuentra el texto auténtico de la Regla Bulada de la Primera Orden franciscana, aprobada por el Papa Honorio III. Esta es considerada la carta magna de la vida de los Hermanos Menores. «La Regla es el libro de la vida, la esperanza de la salvación, el yelmo de la gloria, la médula del Evangelio, el camino de la cruz, el estado de perfección, la llave del paraíso, el pacto de la eterna alianza», repetía el santo italiano.
Junto a su tumba también fueron sepultados los seguidores del padre, como Fray León —entre otros—, a quien Francisco solía llamar «ovejuela de Dios».
Jóvenes peregrinos en Asís durante el Jubileo de los Jóvenes
Tan solo el año pasado, cerca de 5.000 personas acudieron en peregrinación a visitar la tumba. Una cifra que ha crecido exponencialmente durante este 2025, impulsada por la celebración del Jubileo en Roma.