Detrás el atentado se encuentra el grupo extremista islámico de los fulani
Los islamistas de Nigeria desafían el ultimátum de Trump: un nuevo atentado deja 20 cristianos muertos
Se trata del primer ataque tras la amenaza del presidente estadounidense de intervenir en el país africano para detener las «matanzas de cristianos»
Los ataques organizados por los radicales fulani tuvieron lugar entre el 9 y el 11 de noviembre en el estado de Taraba, en Nigeria, y dejaron hasta 20 cristianos muertos, según informa Truth Nigeria.
Este ataque ha ocurrido pocos días después de que la Casa Blanca amenazara con una intervención militar en el país africano por el «asesinato de cristianos» a manos de «islamistas radicales».
Los grupos islamistas irrumpieron en viviendas y lugares de culto. Según el medio, los ataques fueron «coordinados» y los agresores dispararon «indiscriminadamente contra las casas». El padre George Dogo, sacerdote encargado de la catedral de la Sagrada Familia, indicó que los equipos de rescate aún continúan trabajando en la recuperación de cuerpos entre los escombros, por lo que la cifra de víctimas podría aumentar.
«Me preparaba para la misa a las 6 de la mañana cuando escuché el ruido de motocicletas. Los atacantes irrumpieron, rodearon el recinto y dispararon durante cinco minutos al grito de ‘Allahu Akbar’. Encontré a mi esposo John, con quien llevaba 14 años de matrimonio, muerto», denunció Christiana Joseph, vecina afectada por el atentado.
Emeka Umeagbalasi, director de Intersociety —organización que lucha por condenar los delitos contra los Derechos Humanos y apoyar a las víctimas—, ha explicado que «cientos de cristianos, hasta 800, siguen retenidos en el campamento de Rijana, a pesar de la cercanía de ese lugar a dos campamentos militares».
Anteriormente, el director ya había denunciado una persecución sistemática que se ha intensificado en las últimas semanas. En Enugu, 14 parroquias han sufrido ataques desde 2021: 12 anglicanas y 2 católicas en la región de Nhamufu. «Desafortunadamente, estos ataques fueron encubiertos por el gobierno del estado de Enugu y por los organismos de seguridad, incluyendo la policía y el ejército», enfatizó. Los voluntarios que denunciaron los ataques enfrentaron arrestos y detenciones, y se les obligó a evitar el término «yihadistas fulani», usando en su lugar «enfrentamientos comunitarios».
Complicidad estatal
Umeagbalasi alertó sobre la complicidad estatal: «Durante los ataques, los soldados no intervienen. Después llegan, recogen los cadáveres, confiscan teléfonos, arrestan a los dueños y los acusan de conspiración», detalló.
Datos de Intersociety indican que al menos 7.000 cristianos fueron masacrados en Nigeria entre enero y noviembre de este año. Además, Umeagbalasi criticó al gobierno nigeriano por intentar engañar a Estados Unidos: «El gobierno utiliza todos los medios turbios y falsificados para hacerle creer a Estados Unidos que han comenzado a actuar», explicó.
Nigeria lo niega
No obstante, a pesar de las cifras registradas y de la información difundida en medios de comunicación y redes sociales, desde Nigeria se niega la existencia de una persecución religiosa.
«Es imposible que una persecución religiosa sea apoyada de ninguna forma, tipo o manera por parte del Gobierno de Nigeria, a cualquier nivel», afirmó Yusuf Tuggar, ministro de Exteriores nigeriano, durante una rueda de prensa, desde donde además reiteró que el país mantiene «un compromiso constitucional con la libertad religiosa y el Estado de derecho».