Fundado en 1910

Uno de los remolques equipados con ducha y baño que recorren BrasilSociedad de San Vicente de Paúl

Una iniciativa de la Sociedad de San Vicente de Paúl

«¿Dónde puedo lavarme?»: La pregunta detrás de las «duchas solidarias» móviles que usan 14.000 personas

Surgieron en plena pandemia y ahora se encuentran en numerosas ciudades de Brasil: caravanas equipadas con baño y ducha para indigentes, accesibles incluso con sillas de ruedas

Abrir el grifo y dejar que el agua caliente se deslice por nuestra piel. Este pequeño placer corriente y cotidiano –diario, siempre que sea posible– no está al alcance de todos. Las personas sin hogar no tienen nada fácil cumplir con este ritual higiénico, y a nadie le gusta sentirse sucio.

Eso era exactamente lo que le pasó durante la pandemia de 2020 a Carla da Silva de Souza, una mujer que entonces vivía en las calles de la ciudad brasileña de Juiz de Fora. «¿Dónde puedo lavarme?», preguntó con una dosis de apuro a unos voluntarios de la Sociedad de San Vicente de Paúl (SSVP). Su inocente solicitud tendría una repercusión que ella misma no fue capaz de vislumbrar en ese momento.

Tras la pregunta, a Vanderson Aparecido Gomes Magalhães, más conocido como Vandinho, le vino una idea: «¿Y si consiguiéramos unos remolques equipados con duchas y baños para ayudar a las personas que viven en la calle?». Sin sospecharlo, se acababa de convertir en uno de los impulsores y coordinadores del proyecto «Ducha solidaria», que habilita caravanas para adaptarlas con aseo y ducha. Además, los voluntarios de la SSVP ofrecen comida, ropa limpia y otros productos básicos de higiene como champú, acondicionador, jabón, cepillo de dientes, pasta de dientes, compresas para las mujeres y productos de afeitado para los hombres. Y, lo más importante: ofrece escucha, compañía y un trato humano.

Unos transeúntes hacen uso del «baño solidario»Sociedad de San Vicente de Paúl

Cinco años después, el proyecto ha ofrecido unos 14.000 servicios, y la iniciativa se ha replicado en otras ciudades del país como Ipatinga, Suzano, Brasilia y Cruzeiro. El baño solidario consta de tres cabinas: una para hombres, otra para mujeres (ambas con ducha) y una tercera para personas con discapacidad física o movilidad reducida, equipada con ducha e inodoro. En la entrada de esta cabina hay una rampa que garantiza la accesibilidad para las personas en silla de ruedas.

«Desarrollamos el baño móvil con el objetivo de atender a estas personas que, en la mayoría de los casos, son invisibles para la sociedad. Tenemos rutas en las que el remolque va a distintos puntos de la ciudad, además de un servicio fijo en la puerta de nuestra sede, ofreciendo dignidad a estas personas, con la oportunidad de sentarse a la mesa para dialogar, escuchar buena música, elegir ropa, tomar una buena comida, darse un baño caliente, rezar juntos, escucharlos... y así seguir su camino», concluye Vandinho.