Fundado en 1910

Monseñor Jesús Fernández, obispo de Córdoba, a su llegada a AdamuzObispado de Córdoba

Ante la tragedia de Adamuz «es necesaria ayuda médica, pero también psicológica y espiritual»

La Iglesia se vuelca en impartir ayuda material, pero también asistencia espiritual a los heridos y a los familiares que lo requieren

Desde que los dos trenes colisionaran a las 19:45 horas de este domingo, la parroquia de Adamuz (Córdoba) abrió sus puertas para tratar de ofrecer su ayuda. «Los que, gracias a Dios estaban bien de salud, los llevaban a una nave del coro de la Virgen del Sol, donde teníamos allí los calefactores ya preparados, leche caliente, café y les pudimos atender como bien pudimos al poco tiempo», ha explicado el párroco de Adamuz, Rafael Prados. «Los autobuses empezaron a llevarse a los pasajeros, y a las 03:00 de la mañana ya salieron las tres últimas chicas que quedaban, que eran de Toledo. Llegaron sus madres y las abrazaron, y fue la verdad un momento que te ponía los pelos de punta», prosigue el párroco.

Tanto la parroquia de San Andrés Apóstol como Cáritas parroquial han permanecido abiertas toda la noche, al igual que el pabellón municipal, donde se ubicaron los heridos más graves, y el coro de la asociación «Virgen del Sol», donde han ido atendiendo a pasajeros ilesos. El sacerdote, que llegó hasta el lugar pocas horas después del accidente, aseguró que se están viviendo momentos difíciles: «Familiares buscando entre los heridos donde el nerviosismo era latente a la misma vez que el asombro de no creerse lo que estaba pasando». Rafal Prados ha agradecido la solidaridad de los vecinos de Adamuz, que se volcaron por completo nada más conocer la noticia del accidente ferroviario. Hasta los puntos de atención a las víctimas iban llegando mantas, comida, agua e incluso colchones por si eran necesarios. «La gente del pueblo trajo mantas, comida, agua, calefactores, leche y café caliente, por si tenían que pasar la noche aquí. Era angustioso ver cómo había que pedir con urgencia ambulancias porque la gente se desfallecía», rememora.

El párroco de Adamuz atiende a los mediosObispado de Córdoba

A primera hora de la mañana de este lunes, el obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, se personaba en Adamuz. «Ahora mismo se necesita mucha ayuda médica por una parte, pero sobre todo también psicológica y espiritual», señalaba el prelado. «En estas situaciones, uno siempre necesita sentir una cierta confianza y una cierta fe que nos ayude a ponernos en pie y seguir caminando», ha agregado.

Monseñor Fernández ha explicado que los sacerdotes que atienden la capellanía del Hospital Reina Sofía han estado y seguirán estando a disposición de las víctimas y sus familiares. «Hoy es un día muy triste para todos nosotros», ha señalado el prelado. Durante su estancia en Adamuz ha visitado el pabellón municipal y el hogar del pensionista, donde los familiares están siendo atendidos por los servicios sanitarios de emergencia y Cruz Roja.