La imagen de la Virgen María ha quedado destrozada y por los suelos
La policía investiga el asalto contra la capilla de un colegio católico en California
«Los investigadores afirmaron que esta ha sido la peor profanación que han presenciado», lamentan desde la escuela
Las autoridades federales investigan el ataque a una escuela católica del área de Los Ángeles (California, Estados Unidos) el pasado lunes, que incluyó la decapitación de una estatua de la Santísima Virgen, según recoge el National Catholic Register.
Harmeet Dhillon afirmó en la red X que el Departamento de Justicia «abrirá una investigación sobre el terrible crimen» contra la escuela católica 'Holy Innocents' en Long Beach.
Cyril Cruz, director de la escuela, explicó a EWTN News que llegó a la escuela temprano en la mañana del 2 de febrero y descubrió los destrozos provocados en la capilla.
«Nuestra estatua de la Virgen María fue destrozada, y tiraron el sagrario al suelo, aparentemente intentando forzarlo», añadió. «La decoración que las hermanas carmelitas prepararon con tanto cariño para nuestros estudiantes quedó completamente destruido», lamenta Cruz.
«Arrancaron de las paredes los equipos de audio y la iluminación; los altavoces y los instrumentos los dejaron cargados en unos carros, y los misales que nuestros estudiantes usan a diario quedaron empapados y destrozados», prosigue el director del centro.
Cruz señaló que el obispo auxiliar de Los Ángeles, monseñor Marc Trudeau, tenía previsto celebrar una misa de reparación en la escuela ayer martes.
Rezar por la conversión de los agresores
El capellán de la escuela Holy Innocents, el padre Peter Irving, también tenía previsto dirigir una procesión eucarística alrededor del centro «mientras confiamos nuestra comunidad a Cristo y respondemos con oración, fe y esperanza».
Irving dijo a EWTN News que la comunidad estaba «muy triste», aunque también «muy agradecidos» de que el Santísimo Sacramento «no fuera sustraído».
«No lograron abrir el sagrario, aunque quedó dañado», dijo. «Los investigadores afirmaron que esta fue la peor profanación que han presenciado», asegura.
Monseñor Trudeau es de la misma opinión, y expresó que era «el peor caso de vandalismo que haya visto jamás en la región».
Aun así, dijo Cruz, en medio de la destrucción, «nuestra comunidad se unió —estudiantes, familias y Caballeros de Colón— para limpiar, restaurar y preparar la capilla para que la misa pudiera celebrarse nuevamente».
«Ayer nuestra comunidad escolar se reunió en oración para rezar el rosario por la conversión y la misericordia para quienes cometieron este acto», agregó.
«Estamos agradecidos de que nadie haya resultado herido físicamente y estamos respondiendo como comunidad de fe con oración, reparación y confianza en Cristo», concluyó.