Más de 1.200 personas han participado en los dos días de 'Convivium'
Las cinco claves que deja 'Convivium'
Nunca se había reunido a un número tan grande de sacerdotes de Madrid. Este lunes y martes, 1.100 de ellos se han congregado, dejando cinco lecciones que abren un camino
Era una apuesta que tenía sus riesgos: convocar a todos los curas de Madrid –algo que nunca se había hecho– para escucharse y planear un futuro juntos. «Tenía cierto riesgo, sí. Pero también es verdad que en el clero de Madrid, en general, reina un buen clima de hermandad; es un clero que tiene fe, ganas de evangelizar y que acepta al pastor que le pone la Iglesia. Tiene grandeza de alma», han explicado a El Debate algunos de los sacerdotes que asistieron este lunes y martes al auditorio Pablo VI para participar en Convivium.
De hecho, la iniciativa partió del cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, que supuestamente recogió las inquietudes que le plantearon algunos curas jóvenes. «Madrid es una archidiócesis grande, y muchos de ellos no conocen a los curas de más edad», prosiguen las mismas fuentes. «En otras diócesis más pequeñas, pero con un clero más envejecido y, quizás, más resabiado, sería más difícil organizar un Convivium», señalan. «Pero aquí, los sacerdotes siempre estarán con el obispo que les ha asignado la Iglesia. Hay una visión de fe y hermandad», subrayan.
Según los sacerdotes que han participado en Convivium y a los que ha contactado este diario, hay cinco puntos que deja esta primera Asamblea Presbiteral celebrada en Madrid.
1. Un acierto del cardenal Cobo
El cardenal Cobo, en 'Convivium'
La idea de convocar a todo el clero madrileño ha contado con un amplísimo respaldo: de los más de 1.500 sacerdotes diocesanos con cargo pastoral en Madrid han asistido alrededor de 1.200. Es cierto que, entre ellos, también había muchos religiosos de las distintas congregaciones que tienen una sede en Madrid. «Hubo momentos en los que pensábamos que íbamos a tener un problema con el aforo», han reconocido desde la organización del evento.
2. Lo religioso no tiene por qué ser cutre
El auditorio Pablo VI se llenó en todas las sesiones
Se acabaron los encuentros parroquiales cutres, setenteros, desangelados, con ganchitos rancios de la última reunión de hace un mes y con la botella abierta de refresco sin gas. En la Iglesia, con frecuencia, se ha confundido pobreza con cutrerío. Parece que, por fin, los tiempos han cambiado y se ha sumado a una estética actual.
«En Convivium se ha cuidado también lo estético», observan las mismas fuentes. «Buenos presentadores, buen sonido, sin apenas fallos en lo audiovisual, con un estilo actual», detallan. «Parece que Hakuna marca la agenda; que es posible organizar eventos religiosos sin caer en ñoñerías y cosas rancias», apostillan.
No solo Hakuna: Los últimos eventos organizados por la Conferencia Episcopal Española han mostrado una diferencia muy notable respecto al pasado –no se puede decir lo mismo de la mayoría de sus campañas de las Jornadas que organiza, pero todo se andará–, y realidades como los Cursos Alpha, Emaús, Effetá, Life Teen y otras llevan años ofreciendo una imagen fresca de la Iglesia.
3. Valorar a los curas, sin reproches
Plano del auditorio Pablo VI
«El tono que se ha adoptado en la asamblea presbiteral ha sido positivo, de valorar nuestro trabajo, y no de echarnos la bronca, como ocurre tantas veces», señala uno de los sacerdotes asistentes, que ha llegado a definir a Convivium como «un ejercicio muy ilusionante».
Muchos de ellos han valorado muy positivamente las conferencias tanto del cardenal navarro François-Xavier Bustillo, miembro del dicasterio para el Clero, como la del obispo Luis Marín de San Martín, O.S.A., subsecretario del Sínodo de los Obispos.
«Se nos ha dado las gracias a los sacerdotes por nuestra labor; se ha hablado de la soledad que podemos llegar a sentir, de estar acompañados», apunta otro.
4. «Tenemos la mejor orquesta. Necesitamos una partitura común»
El Papa León XIV quiso hacerse presente en la asamblea mediante un mensaje
Uno de los ponentes, Enrique González Torres, párroco del Buen Suceso en la capital, dio uno de los titulares de la jornada, dirigiéndose al cardenal Cobo: «Usted tiene la mejor orquesta. Necesitamos una partitura común y que coja la batuta con fuerza», invitó el sacerdote.
«El clero joven tiene ganas de entregarse», coinciden muchos sacerdotes de más edad. «Existe una hermandad, un interés real de unos por otros», prosiguen.
5. Una idea para «exportar» a otras grandes diócesis
El
«Puede ser que el término 'asamblea' traiga malos recuerdos a algunos, por la asamblea conjunta de obispos y sacerdotes de 1971», apostilla un asistente. El Concilio Vaticano II acababa de clausurarse, y Madrid decidió mantener un gran encuentro. «Hubo mucha tensión, mucha crispación. Eran los momentos del posconcilio y estaba todo muy revuelto. Salieron los típicos temas de la ordenación de mujeres, el celibato opcional, la moral sexual y demás. Pero en Convivium no ha pasado nada de eso; no ha tenido nada que ver», revelan los asistentes. «Al contrario; había un ambiente de hermandad, de ortodoxia, de comunión en torno a su pastor», apostillan.
«Creo que Convivium puede abrir un camino para otras grandes diócesis del mundo: París, Milán, Sao Paulo, México...», señala un asistente. «El mensaje que mandó León XIV fue muy, muy bueno. Se notaba que le parecía una buena idea y que la seguía con mucho interés», aseguran. «Solo faltaba que el Papa en persona hubiese venido», concluyen. Quien sabe. Quizás quede poco para que eso ocurra.