El cadáver de Gaudí, revestido con el hábito negro servita
¿Por qué Gaudí fue enterrado con el hábito negro de una orden religiosa mendicante?
Sí, el genio catalán era profundamente religioso, pero eso solo no explica el porqué de su mortaja. Existen varias teorías, pero el misterio sigue sin resolverse
Es conocida la anécdota de que el cadáver de Antonio Gaudí tardó varios días en ser identificado, al confundirlo con el de un mendigo. Lo que tal vez muchos desconozcan es que el genial arquitecto catalán fue enterrado con un hábito religioso negro: el que llevan los miembros de la Orden de los Siervos de María (OSM), más conocidos como servitas. «Esto no implica automáticamente que profesara, ya que algunas personas ilustres de la época, como Joan Maragall, fallecido en 1911, fueron vestidos con un hábito mortuorio de una orden religiosa por deseo o amistad, pero sin haber profesado necesariamente», explica el fraile capuchino Valentí Serra, de Manresa (Barcelona).
Lo afirma en una comunicación publicada en la web del arzobispado de Barcelona, en la que añade que «no se ha encontrado ninguna constancia documental de que Gaudí fuera terciario franciscano», como en alguna ocasión se ha señalado.
Los servitas o Siervos de María son una orden mendicante fundada por siete santos en 1233. «Su carisma es el servicio, la devoción a María, especialmente bajo la advocación de los Dolores, la vida fraterna y la predicación para acercar a los alejados de Dios», apunta Josep Àngel Colomés, el autor del artículo publicado en la página del arzobispado barcelonés.
Los siete santos fundadores de los servitas, con su característico hábito negro
Los frailes servitas, que siguen la regla de san Agustín, llegaron a Barcelona en 1576. En 1619 se establecieron en el convento de Nuestra Señora del Buen Suceso, junto a La Rambla. Fomentaron la devoción a la Virgen de los Dolores, posibilitando la formación de cofradías.
Los frailes tuvieron que marcharse tras la nefasta desamortización de Mendizábal en 1835, pero la presencia servita en la provincia se mantuvo a través de fraternidades seglares.
Según el fraile Franco M. Azzalli, postulador para las causas de santos y beatos de la Orden de los Siervos de María y responsable de su Instituto Histórico, «es imposible no ver en la foto de Gaudí el hábito de los Siervos de María. Lástima que, por causa de la Guerra Civil, no tenemos documentación escrita» sobre su posible afiliación a la orden. «No hay constancia documental de que Gaudí hubiera formado parte de alguna orden religiosa», añade el fraile. También se han investigado archivos donde se conservan listas de terciarios servitas de la época, pero Gaudí no aparece.
¿Un enfermero servita?
¿Por qué, entonces, el arquitecto tarraconense fue revestido tras su muerte con el hábito de los Dolores de los servitas? Existe una tesis más: que el enfermero que le atendió en el hospital fuera religioso de esta orden, y que hubiera empleado su hábito negro a modo de mortaja. Pero esto tampoco está documentado.
Chiara Curti, arquitecta y experta en la figura del genio catalán, considera «verosímil que Gaudí hubiera pertenecido como terciario a alguna orden», pero incide en que «no disponemos de una prueba documental que lo acredite». Habría, sin embargo, una explicación para esta falta de documentación: «En determinados ambientes, este tipo de pertenencia podía vivirse con discreción y no siempre dejaba rastro fácilmente localizable».
Probablemente nunca se averigüe la razón de por qué Antonio Gaudí fue velado en su muerte con un hábito negro. Lo único que sí parece indiscutible es que se trataba de la vestimenta propia de la orden servita