El presidente del Senado, Pedro Rollán
El presidente del Senado invita a León XIV a visitar la institución cuando viaje a España en junio
Aunque el discurso del Papa ante las Cortes Generales está previsto que se pronuncie en el Congreso, Pedro Rollán ha invitado al primer Pontífice agustino a la sede del Senado, ubicado en un antiguo convento de la orden de San Agustín.
El presidente del Senado, Pedro Rollán, envió hace unas semanas una carta al vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal José Cobo, en la que solicitaba al Papa León XIV una reunión con motivo de su próxima visita a España, en junio, para invitarle a acudir a las dependencias de la Cámara Alta.
Aunque la presidencia del Congreso ya había informado de la invitación, que convertirá al Santo Padre en el primer Pontífice en dirigirse conjuntamente a las dos Cámaras del Poder Legislativo en España, la información relativa al Senado ha sido confirmada hoy por la agencia Europa Press, que ha tenido acceso a la misiva.
Así la carta remitida por Rollán al vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, y que tenía fecha del 20 de enero, busca aprovechar que el Papa León XIV viajará del 6 al 12 de junio a Madrid, Barcelona y Canarias para solicitar una reunión con él.
El presidente del Senado, miembro del Partido Popular, no sólo emite la invitación sino que, además, explica al Pontífice que la sede de la Cámara Alta es un antiguo convento del siglo XVI, que pertenecía a la orden de los agustinos. Orden de la que Robert Prevost fue Superior antes de su nombramiento como obispo y cardenal, que finalmente le llevaría a ser elegido como nuevo Sucesor de Pedro.
La semana pasada, tanto la Santa Sede como el Congreso de los diputados acordaron que el Papa intervenga en una sesión parlamentaria conjunta de las Cortes Generales, con motivo de su estancia en Madrid.
Y aunque la idea es celebrar una sesión conjunta en el hemiciclo del Congreso, con presencia tanto de diputados como de senadores, esta invitación podría suponer que el Pontífice se dirigiese a ambos cuerpos en la sede del Senado.
Sea como fuere, y en un contexto político marcado no sólo por la polarización, sino también por las medidas abiertamente contrarias a la doctrina de la Iglesia que defienden la práctica totalidad de los partidos políticos en materias como el aborto, la eutanasia, los derechos educativos de los padres, la protección del matrimonio, la implantación de la ideología de género, la acogida e integración de los inmigrantes y la presión fiscal abusiva sobre las familias, el Papa tendrá la oportunidad de pronunciar un histórico discurso ante los representantes de la soberanía nacional, en su calidad de Jefe de Estado.