Una entrevista a José Luis Rubio Willen
En el 575 aniversario del nacimiento de Isabel la Católica
¿Isabel la Católica será santa? «Presiento que su beatificación está cerca», afirma su postulador
Ha sido la gran reina española, una adelantada a su tiempo, respetada y tenida por santa desde el mismo día de su fallecimiento. Pero, ¿la veremos subir a los altares?
«Presiento que la beatificación está cerca. Hay quien intenta evitarlo, pero los grupos de presión no valen para nada, porque es como presionar a la Providencia: los santos no los da el Papa, los santos los da Dios». Así de contundente se muestra José Luis Rubio Willen, sacerdote y director de la Comisión para la Causa de Beatificación de la Reina Isabel la Católica en una entrevista que concedió en 2023 al programa El buscador, de Creo TV.
Para la monarca, la evangelización fue algo que «ella tomó como una cosa personal» y tuvo también consecuencias civilizadoras: «Es la Reina de la civilización del amor, porque cuando llevó el cristianismo a América, allí estaban en la Edad de Piedra, y aquí estábamos entrando en los tiempos modernos».
Rubio Willen, que lleva décadas volcado en el estudio de la vida de la reina castellana, destaca que «Isabel murió en Medina del Campo el 26 de noviembre de 1504 en olor de santidad». «Cuando, tres meses después, se celebró el funeral por ella en Roma, el obispo de Acqui (Italia), Ludovico Bruno, en la homilía, habla de ella como 'beata santa', 'santísima fémina' y 'la más grande fémina y santísima y beatísima', porque esa era la vox populi. Eran conocidas además la austeridad y la humildad con las que vivió», destaca el sacerdote.
La expulsión de los judíos
Uno de los episodios que se suelen alegar en contra de su posible beatificación es el relacionado con la expulsión de los judíos bajo su regencia. Pero es un argumento al que Rubio Willen no otorga consistencia: «Son mitos que quedan para las gentes que no son estudiosas». «La expulsión de los judíos es un tema muy fácil en el proceso de beatificación», asegura, ya que fue «por un mandato del Papa, que los Reyes Católicos cumplieron». Además, señala, «hay que entender el contexto de aquellos tiempos»: «El pueblo judío estaba mal visto porque era el pueblo que había matado a Cristo. Las juderías habían creado problemas en muchos reinos católicos de Europa, aunque menos en España y en Portugal, que fueron los últimos países en expulsarles no renovándoles el permiso de residencia. El judío español, sefardí tenía su propia lengua, el ladino, y su identidad».
Según el estudioso, los Reyes Católicos «funcionaron bien» con los judíos: el médico personal de Isabel, que atendió todos sus partos, era judío, como también su jefe de finanzas. España fue, además, el único país de Europa que les dio la oportunidad de quedarse si se bautizaban: «Yo creo que se convirtieron muchísimos, aunque algunos llevaban una doble vida».