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El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santonja (c), el vicepresidente de la Fundación, Mikel Garciandía (3d) y el obispo de Zamora, Fernando Valera (4i) durante la clausura la exposición de vigésima octava edición de la exposición de Las Edades del Hombre, celebrada en la catedral de Zamora y la iglesia románica de San Cipriano de esa ciudad, que ha cerrado al público con cerca de 200.000 visitantes en los seis meses en los que ha permanecido abierta esa muestra de arte religioso. EFE/Mariam A. Montesinos

El acto de clausura de la exposición de vigésima octava edición de la exposición de Las Edades del Hombre, esta mañanaEFE

Zamora clausura 'Las Edades del Hombre' tras recibir 200.000 visitas

«Hoy más que cerrar, abrimos», asegura monseñor Fernando Valera, quien subraya que la provincia «no está condenada a resistir, sino llamada a crear futuro»

La catedral de Zamora ha acogido este lunes el acto de clausura de 'EsperanZa', la XXVIII edición de 'Las Edades del Hombre', celebrada en la ciudad desde el pasado mes de octubre. Desarrollada en el propio templo catedralicio y en los de San Cipriano y el Carmen de San Isidoro, la muestra ha supuesto un éxito, al recibir alrededor de 200.000 visitas a lo largo de estos seis meses.

Durante su intervención, el obispo de Zamora, monseñor Fernando Valera, subrayó que este momento no debía entenderse únicamente como el final de una exposición, sino como la acogida agradecida de «algo maravilloso que ha ocurrido entre nosotros». En su intervención recordó el origen del proyecto, vinculado al impacto de los incendios en la Sierra de la Culebra: «Allí, donde parecía que solo quedaban cenizas, empezó a nacer casi en silencio una palabra y un proyecto: esperanza».

El obispo destacó que quienes han visitado Zamora «lo han hecho para dialogar con el arte, para sumergir su alma en la belleza y dejarse interpelar», poniendo de relieve la capacidad del patrimonio para suscitar preguntas profundas y abrir caminos de interioridad.

Asimismo, quiso agradecer expresamente el trabajo conjunto que ha hecho posible esta edición, subrayando el papel de la Fundación Las Edades del Hombre, las administraciones públicas y los numerosos profesionales y voluntarios implicados. Monseñor Valera reconoció también la presencia institucional en el acto, con la participación del vicepresidente de la Fundación Las Edades del Hombre, monseñor Mikel Garciandía, y del consejero de Cultura, Turismo y Deportes de la Junta de Castilla y León, Gonzalo Santonja, a quienes agradeció su respaldo desde el inicio del proyecto.

El valor del «motor cultural»

En este contexto, puso en valor el modo de trabajo compartido que ha sostenido la iniciativa: «Cuando se dialoga, cuando se suman esfuerzos, cuando se piensa en las personas y en las dificultades de nuestros territorios, las cosas suceden». Igualmente, tuvo palabras de gratitud para el cabildo de la catedral, la Fundación ZamorArte —por su apuesta por acercar la belleza del Evangelio a los jóvenes a través del Laboratorio EsperanZa— y el conjunto de instituciones que han apoyado la muestra.

«Hoy más que cerrar, abrimos», afirmó el obispo, invitando a dar continuidad al camino iniciado. «Zamora no está condenada a resistir, sino llamada a crear oportunidades y futuro», añadió.

La clausura de EsperanZa deja en Zamora una experiencia que ha unido fe, arte y colaboración institucional, proyectando el valor del patrimonio como motor cultural y también como fuente de sentido. «Esta tierra no es solo memoria; es promesa y es futuro», concluyó monseñor Valera, felicitando a todos los que han hecho posible esta edición.

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