Ignacio Garriga, secretario general de Vox, se inclina ante monseñor Luis Argüello
¿Cómo abordar de manera «católica» la inmigración ilegal? Argüello lo resume en cinco claves
«No hay posturas irreconciliables» con Vox, asegura el presidente de los obispos españoles
Había expectación en el desayuno del Fórum Europa organizado por Nueva Economía Fórum por escuchar a monseñor Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Valladolid. Alrededor de 200 asistentes han llenado uno de los grandes salones del hotel Four Seasons de Madrid para escuchar el presidente de los obispos españoles, a poco más de tres semanas de que León XIV aterrice en la capital –el próximo 6 de junio– para dar comienzo a su viaje apostólico a España.
Las desavenencias entre algunos obispos y Vox en las últimas semanas a costa de la manera de abordar la cuestión de la inmigración ilegal también habían levantado una expectación aún mayor, ya que la presencia en el desayuno de Ignacio Garriga, secretario general de Vox hacía previsible que se hablase del tema.
Tras ser presentado por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez -Almeida, monseñor Argüello pasó a responder las preguntas que le formularon por escrito varios de los presentes, y ofreció las cinco claves que, a su juicio, deberían tenerse en cuenta a la hora de abordar, repasando lo que dijo el Papa hace algunas semanas, volviendo de África"
1. Buscar las causas: «¿Por qué la gente sale?»
Monseñor Argüello no se ha quedado –como nunca hace– en unas declaraciones «buenistas» y cómodas para halagar oídos, sino que ha ido al fondo de la cuestión. «Lo primero que debemos plantearnos son las causas de por qué la gente sale, y los países que estamos en el otro lado, pensar en qué medida colaboramos en las causas que provocan que la gente salga», ha establecido como punto de partida.
Monseñor Luis Argüello, durante el desayuno informativo de esta mañana en Madrid
«El dinero se mueve a la velocidad de la luz», ha constatado. «Seguramente, si yo miro la etiqueta de esta chaqueta –ha afirmado señalando a la prenda que portaba–, puede que su titular sea un potente empresario español; el diseño de la misma se haya hecho en un estudio de diseño de Estados Unidos, y que las maquilas donde se ha confeccionado estén en alguno de los países del sur global», ha ejemplificado. «Muchos de los balones con los que juegan el Madrid y el Atlético, el Barca o el Español están hechos en Pakistán por niños esclavos. Entonces, bueno, hay que plantearse las causas, pero lo cierto es que los flujos migratorios se producen. Primero, las causas», ha desentrañado.
2. «El Estado tiene derecho a regular sus flujos migratorios»
El arzobispo de Valladolid no ha negado en ningún momento que el Estado tenga la obligación de decidir quién y en qué circunstancias se debe producir la inmigración en cualquier país. «Los Estados tienen esa responsabilidad, la del bien común de la nación. Pero está tan atravesados por asuntos de economía multinacional y de política internacional, que el bien común ha de tener en cuenta también esta dimensión». «Hay que hacer un ejercicio de escuchar, como diría Francisco, a todos, todos, todos. Ver las razones de cada cual, de cada uno. Hacer un discernimiento y luego, en las reglas del juego de la democracia en que estamos, tomar una decisión», ha señalado.
3. Combatir las mafias
El tema de la inmigración ilegal no podría comprenderse sin incluir en la ecuación la existencia de mafias dedicadas al tráfico de personas, y de organismos supranacionales que las fomentan. «En cualquiera que sea la circunstancia, también hay que combatir las mafias», ha subrayado el presidente de la CEE.
4. La dignidad sagrada de cada persona
«Una vez que las personas han llegado, tenemos un deber que brota de la propia dignidad, que no está otorgada por las leyes, sino reconocida por nuestra naturaleza: la dignidad sagrada de cada vida», ha subrayado. «Yo creo que este asunto es un asunto mayor que precisa unas referencias éticas que nosotros llamamos dignidad humana y bien común. Pero que luego, al hablar de cómo se regula esto, es un tema que seguramente el Estado español solo no puede abordar. Es preciso hacerlo, cuando menos con la Unión Europea y, desde ahí, es preciso escucharnos», ha añadido.
5. El «ordo amoris»
Monseñor Argüello se ha referido posteriormente a «la reflexión teológica y política que se hace desde Estados Unidos y que quizás VOX acoge», en referencia al discurso que el vicepresidente de ese país, J. D. Vance, dirigió al Papa para defender la postura del presidente Donald Trump respecto a la inmigración. «Es una reflexión sobre un asunto que interesa mucho, el ordo amoris. ¿Cuál es el orden en el amor?», se ha cuestionado, empleando este término que fue ampliamente formulado por San Agustín. «Hay un refrán castellano que dice que la caridad bien entendida empieza por uno mismo. Hay otro refrán castellano que dice: El pan de mis hijos, que nadie me lo toque. Nosotros decimos que esto hay que superarlo. Que no es verdad. Que es una lectura parcial», ha defendido. «No es legítimo hacer trampas por el pan de los hijos», ha matizado.
«Pero es verdad que en la reflexión teológico-pastoral-política que hace el movimiento MAGA en Estados Unidos hay una lectura del ordo amoris para poder decir: America first!, para poder decir: prioridad nacional o prioridad española», ha añadido. «¿Qué pasa hoy? Que, además de que la dignidad es universal, el bien común ya no solo es local. El bien común tiene características que, por supuesto aterrizan en lo local, en lo nacional, y los Estados tienen esa responsabilidad del bien común en la nación», ha insistido.
Por último, el arzobispo de Valladolid ha asegurado que «la disponibilidad de la Iglesia para dialogar con todos es manifiesta». «Os hablaría de mi experiencia a lo largo de estos años en encuentros, la mayor parte de informales, que he mantenido con personas de todos los grupos parlamentarios», ha concluido.