Los periodistas Manolo Lama y Paco González narran los 'goles de la Iglesia'
Manolo Lama y Paco González convierten el Bernabéu en un estadio de fe ante el Papa León XIV
Protagonizaron uno de los momentos más llamativos del encuentro de la comunidad diocesana en el Santiago Bernabéu al narrar, con lenguaje futbolístico, la labor social y pastoral de la Iglesia ante la atenta mirada del Pontífice.
El estadio Santiago Bernabéu vivió este lunes una de las imágenes más singulares de la visita del Papa León XIV a Madrid. En un escenario habitualmente reservado para el fútbol, la música y los grandes eventos, el deporte y la fe se dieron la mano en una representación que sorprendió tanto a los miles de asistentes como al propio Pontífice.
Uno de los momentos más destacados de la jornada tuvo como protagonistas a los periodistas deportivos Manolo Lama y Paco González. Las voces habituales de las retransmisiones futbolísticas en España trasladaron el lenguaje de los estadios al trabajo diario de la Iglesia a través de una original narración que arrancó sonrisas y aplausos en el Bernabéu.
Sobre el césped se desarrolló una representación simbólica en la que varios participantes recreaban diferentes situaciones de ayuda y acompañamiento social. Mientras tanto, Lama y González relataban la escena como si se tratara de un partido de fútbol. La soledad, la desigualdad, la falta de fe o la integración de inmigrantes se transformaron en jugadas que terminaban en gol.
«¡Asistencia perfecta contra la soledad!», exclamaban durante una de las acciones. Más tarde llegaría el «gol contra la desigualdad» al representar la labor de un comedor social, o el «gol contra el racismo» al mostrar la acogida a personas migrantes. Todo ello acompañado del característico estilo radiofónico que ha convertido a ambos comunicadores en referentes de la narración deportiva.
La representación buscaba transmitir que la Iglesia mantiene una actividad constante en favor de las personas más vulnerables. «En esta alineación nadie es suplente, son todos titulares», afirmaban los periodistas durante la puesta en escena, mientras destacaban el papel de parroquias, voluntarios y organizaciones como Cáritas.
Las cámaras captaron la reacción del Papa León XIV, que siguió la narración con atención e incluso con gestos de sorpresa y simpatía ante una forma poco habitual de presentar la misión de la Iglesia. Al término de la representación, el mensaje quedó resumido en una idea que resonó en todo el estadio, la Iglesia «mete goles todos los días» porque su labor no se detiene y «la fe no entiende de pitidos finales».